En un contexto nacional marcado por la polarización política y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, el Congreso del Estado de México ha construido una narrativa distinta: la del consenso como herramienta para legislar. Así lo sostiene José Francisco Vázquez Rodríguez, diputado de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), quien defiende que la LXII Legislatura no solo ha sido productiva en términos numéricos, sino que ha logrado acuerdos sustantivos en temas sensibles para la población mexiquense.

Más allá de la cifra —581 iniciativas aprobadas en comisiones y 100 puntos de acuerdo entre septiembre de 2024 y enero de 2026—, el legislador pone el acento en el tipo de reformas avaladas y en la forma en que se construyeron. En un Congreso caracterizado por la pluralidad de fuerzas políticas, asegura, más del 93 por ciento de los dictámenes se aprobaron por unanimidad, un dato poco común en la vida parlamentaria contemporánea.

Uno de los ejemplos más citados por Vázquez Rodríguez es la aprobación unánime de la Ley para Prevenir, Atender y Combatir los Delitos en Materia de Extorsión del Estado de México. La relevancia de esta reforma no radica únicamente en su votación sin fisuras, sino en el impacto que busca tener en uno de los delitos que más afecta la vida cotidiana de comerciantes, transportistas y familias enteras. La nueva legislación establece un marco legal específico, crea una fiscalía especializada y armoniza el combate a la extorsión con la normatividad federal, al definir con claridad el tipo penal y las sanciones correspondientes.

Este tipo de reformas, sostiene el presidente de la Jucopo, son el resultado de una estrategia política basada en el diálogo permanente y en la coordinación entre poderes. Durante la actual Legislatura, el Congreso mexiquense avaló las 22 minutas de reformas constitucionales federales, en un ejercicio de alineación institucional con el Ejecutivo federal y estatal. Para Vázquez Rodríguez, esta concordancia no significa subordinación, sino una lectura compartida de las prioridades del país y de la entidad.

El legislador también destaca que la productividad legislativa debe medirse más allá de la cantidad de iniciativas dictaminadas. En su visión, el verdadero indicador está en la capacidad del Congreso para traducir las demandas sociales en normas jurídicas que generen bienestar. De ahí que subraye la importancia de que las y los diputados mantengan un vínculo directo con el territorio y regresen de manera constante a sus comunidades.

“Las y los diputados no somos gestores de servicios públicos”, ha insistido, al marcar una diferencia entre la función legislativa y otras responsabilidades gubernamentales. Su papel, afirma, es escuchar a la ciudadanía, identificar fallas en la aplicación de programas sociales, de salud o de seguridad, y convertir esas preocupaciones en reformas legales que corrijan el rumbo de las políticas públicas.

En un Estado de México con profundas desigualdades y retos estructurales, la cercanía con la población se vuelve, según el diputado, un componente indispensable del trabajo parlamentario. Evaluar si los apoyos sociales llegan a quienes más los necesitan, si las políticas de salud son efectivas o si las estrategias de seguridad realmente reducen la incidencia delictiva, forma parte de un ejercicio de retroalimentación que, idealmente, debe reflejarse en el diseño de nuevas leyes.

La experiencia de la LXII Legislatura, en palabras de Vázquez Rodríguez, deja una lección política: el consenso no es sinónimo de inmovilidad, sino una vía para avanzar en reformas de fondo cuando existe voluntad de escuchar y ceder. El desafío, reconoce, será sostener este modelo de trabajo y demostrar que los acuerdos alcanzados en el pleno se traducen en mejoras tangibles para la vida diaria de las y los mexiquenses.

En un escenario donde la ciudadanía exige resultados concretos y transparencia, el Congreso local enfrenta el reto de que sus altos niveles de productividad y unanimidad no se queden en el terreno del discurso, sino que consoliden una legislatura recordada por legislar con sentido social y visión de largo plazo.