La presidenta Claudia Sheinbaum informó este martes 27 de enero de 2026 durante su conferencia matutina que su gobierno recibió una invitación formal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que México se sume a la llamada ‘Junta de Paz’, el nuevo organismo internacional impulsado desde Washington. La mandataria señaló que la respuesta mexicana aún está en evaluación y adelantó que la administración federal dará una respuesta a la Casa Blanca en los próximos días.
La presidenta también expuso que la respuesta inmediata que dieron al gobierno estadounidense fue que se analizaría la invitación con la Secretaria de Relaciones Exteriores, ya que este organismo es el que tomaría la decisión, de modo que México es un país que ha reconocido a Palestina como nación. También agregó: «Nosotros, en el marco de nuestra constitución, tenemos que contestar, porque no es una decisión personal. Y en el marco de nuestra constitución, pues es la autodeterminación de los pueblos. Por eso, en el momento que esté ya la respuesta, la haremos saber».
Mientras que algunas naciones han rechazado la invitación del presidente estadounidense y otras siguen sin dar una respuesta, más de veinte gobiernos han anunciado que sí se sumarán a la llamada ‘Junta de Paz’ de Trump. Esta junta fue planteada como un mecanismo para supervisar el alto al fuego en Gaza; sin embargo, sus funciones se han ido ampliando.
Los gobiernos que han expresado que se unirán son: Argentina, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bielorrusia, Bulgaria, Camboya, Egipto, Hungría, Indonesia, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Marruecos, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Catar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Vietnam.
Algunos medios de comunicación describen a la ‘Junta de Paz’ como un mecanismo que ha despertado fuerte desconfianza entre algunos aliados de Estados Unidos, ante la percepción de Trump que busca crear un rival de las Naciones Unidas que lo coloque a él al mando.
Esto permitirá que el presidente estadounidense, como líder del consejo, tenga poder de veto y la facultad de emitir resoluciones u otras directrices, así como nombrar a su propio sucesor. Asimismo, se establece la posibilidad de que los países aporten más de mil millones de dólares a cambio de un asiento permanente.

