La basura suele ser uno de los indicadores más visibles —y a veces más ignorados— del funcionamiento de una ciudad. Calles limpias o esquinas convertidas en tiraderos improvisados hablan no solo de la eficiencia de los servicios públicos, sino también del nivel de corresponsabilidad entre gobierno y ciudadanía. En Toluca, la administración municipal ha decidido colocar este tema en el centro de su agenda urbana mediante una estrategia que combina tecnología, planeación operativa y un mensaje claro: ya no hay justificación para tirar residuos en la vía pública.
Durante la actual administración encabezada por el alcalde Ricardo Moreno, el Ayuntamiento emprendió un proceso de digitalización y reestructuración de las rutas de recolección de residuos sólidos urbanos. Los resultados, de acuerdo con datos oficiales, son contundentes. Al inicio de 2025, Toluca recolectaba en promedio 411 toneladas diarias de basura; para 2026, esa cifra supera ya las 650 toneladas al día. El incremento no solo refleja una mayor capacidad operativa, sino una cobertura más amplia que beneficia tanto a colonias populares como a barrios tradicionales y zonas de alta afluencia comercial.
Este aumento sostenido en la recolección ha sido posible gracias a una reorganización integral del servicio. Las unidades recolectoras fueron equipadas con sistemas GPS, lo que permite conocer en tiempo real su ubicación, optimizar recorridos y reducir tiempos muertos. A ello se suma la incorporación de cámaras de videovigilancia, una medida que no solo fortalece la eficiencia operativa, sino que también incrementa la seguridad de los operadores y de la ciudadanía, como explicó la directora de Recolección de Residuos Sólidos, Laura Fernanda Barbosa.
Pero la modernización no se limita al ámbito interno del gobierno municipal. Uno de los ejes centrales de esta estrategia es la apertura de información hacia la población. A través del número 072 y de la aplicación móvil Toluca en tus manos, las y los toluqueños pueden consultar de manera sencilla los días de recolección, la frecuencia de paso de los camiones y los recorridos establecidos para cada zona. Esta transparencia operativa busca eliminar uno de los argumentos más recurrentes para justificar la acumulación de basura en la calle: la supuesta falta de información.
El alcalde Ricardo Moreno ha sido enfático en este punto. Con un servicio más eficiente, rutas claras y tecnología de seguimiento, afirmó que “no hay pretexto” para convertir esquinas o lotes baldíos en puntos fijos de depósito inadecuado. Bajo esta lógica, el orden urbano no depende únicamente de la capacidad del gobierno, sino también del cumplimiento de las normas por parte de la ciudadanía. Por ello, el Ayuntamiento mantendrá la aplicación de multas a quienes insistan en tirar residuos en espacios públicos.
La innovación aplicada al servicio de limpia también ha tenido un impacto financiero relevante. Como resultado de la modernización, el municipio logró un incremento de aproximadamente 600 por ciento en la recaudación por convenios, al pasar de 559 mil 510.84 pesos en el periodo 2022–2024 a cerca de 4.78 millones de pesos en 2025. Este avance se explica por la firma de alrededor de 200 convenios con empresas, comercios y tianguis particulares, que ahora cuentan con esquemas más claros y eficientes para la gestión de sus residuos.
Más allá de las cifras, el mensaje de fondo apunta a un modelo de ciudad distinto. Toluca busca posicionarse como una urbe más limpia, ordenada e inteligente, donde la tecnología no sea un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio del bienestar colectivo. La recolección de basura, tradicionalmente vista como un problema operativo, se convierte así en un eje de transformación urbana y cultural.

