Después de más de tres décadas de indefinición territorial que impactó directamente en la vida cotidiana de miles de personas, la Comisión de Límites Territoriales del Estado de México y sus Municipios de la LXII Legislatura aprobó el dictamen que pone fin al diferendo limítrofe entre los municipios de Acolman y Ecatepec, en el polígono geográfico conocido como Santa María Chiconautla, con una extensión total de 475 hectáreas.
La decisión, avalada durante una reunión de trabajo presidida por el diputado Román Francisco Cortés Lugo (morena), representa un paso decisivo para garantizar la paz social, la gobernabilidad y la seguridad jurídica en una zona que durante años permaneció en un limbo administrativo, afectando la prestación de servicios básicos y la correcta aplicación de recursos públicos.
El dictamen aprobado reconoce con precisión los límites territoriales de ambos municipios, dotando de materialidad jurídica y certidumbre técnica a los actos de gobierno, administración y planeación. En este sentido, se subraya que la resolución permitirá que las y los habitantes accedan plenamente a servicios esenciales como agua potable, drenaje, seguridad pública y obras de infraestructura, erradicando la vulnerabilidad generada por la falta de definición territorial.
De acuerdo con la lectura del dictamen realizada por el legislador Ernesto Santillán Ramírez (PT), se determinó que las colonias Prado San Juan —únicamente en las calles Girasol, Laurel, Gardenias y Bugambilias—, Guerrero y Pirules, así como La Termoeléctrica y las instalaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX), con una superficie de 202.18 hectáreas, forman parte del municipio de Acolman.
En contraste, las colonias Prado San Juan —exceptuando las calles antes mencionadas—, Lázaro Cárdenas, La Laguna, Ejido Santa María Chiconautla, además de las áreas donde se ubican los juzgados penales, el Penal de Ecatepec y El Tiradero, con un total de 272.82 hectáreas, quedaron oficialmente reconocidas como parte del municipio de Ecatepec.
El documento destaca que la resolución no se basó únicamente en criterios técnicos, sino en una valoración integral que incluyó la realidad fáctica —es decir, qué municipio ha prestado históricamente los servicios—, la equidad y proporcionalidad en la distribución de responsabilidades y derechos, así como la certeza jurídica para que las y los habitantes conozcan con claridad a qué municipio pertenecen.
Asimismo, se atendió el contexto social de la zona, reconociendo la administración histórica del territorio y la prestación real de servicios públicos. El expediente, subraya el dictamen, se encuentra sólidamente integrado con documentación pública, pruebas testimoniales, presuncionales y periciales, informes del Registro Agrario Nacional, estudios académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana, así como inspecciones oculares que permitieron identificar ámbitos territoriales diferenciados.
La nueva línea limítrofe, que se extiende a lo largo de 12 mil 720.15 metros, fue trazada con el apoyo técnico del Instituto de Información e Investigación Geográfica, Estadística y Catastral del Estado de México (Igecem), garantizando una delimitación técnicamente inobjetable. Durante la sesión, Alejandro Gumler Vieyra, encargado del Despacho de la Dirección General del Igecem, entregó a la comisión el mapa oficial con la nueva delimitación entre ambos municipios.
Cabe recordar que este procedimiento fue promovido en febrero de 2022 por Beatriz García Villegas, diputada de la LXI Legislatura, con el objetivo de atender a más de 35 mil habitantes de la zona, donde alrededor de 8 mil viviendas carecen de agua potable y otros servicios básicos.
Durante las audiencias públicas, Acolman y Ecatepec defendieron posturas encontradas sobre la pertenencia del polígono. Sin embargo, el trabajo coordinado entre el Poder Legislativo, el Ejecutivo estatal encabezado por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, instituciones técnicas y autoridades municipales permitió alcanzar una solución consensuada.
Legisladoras y legisladores de distintos grupos parlamentarios coincidieron en reconocer el carácter histórico del dictamen, al resolver un problema de más de 30 años y sentar las bases para una atención efectiva de las comunidades involucradas. El documento será ahora sometido al Pleno del Congreso local, donde se espera su aprobación definitiva, marcando un antes y un después en la vida administrativa y social de Santa María Chiconautla.

