La influenza estacional mantiene una tendencia al alza en el país durante la presente temporada invernal, de acuerdo con el más reciente informe de la Secretaría de Salud. Al corte del 24 de enero, las autoridades sanitarias reportaron un total de 4 mil 337 casos confirmados y 57 defunciones asociadas a esta enfermedad respiratoria, cifras que reflejan un incremento significativo en comparación con semanas previas.

El aumento se explica, principalmente, por la confirmación de 681 nuevos contagios y tres muertes en la última semana analizada, lo que evidencia que el virus continúa circulando activamente en distintas regiones del país. Esta contabilización corresponde a la temporada invernal 2025-2026, la cual inició en octubre del año pasado y concluirá en marzo próximo, periodo históricamente asociado con una mayor incidencia de infecciones respiratorias agudas.

Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades de salud es la distribución de los contagios por grupos de edad. El informe detalla que los niños de entre 1 y 4 años concentran el mayor porcentaje de infecciones, con el 10 por ciento del total de los casos confirmados. Le siguen los menores de 5 a 9 años, quienes representan el 8.3 por ciento, y en tercer lugar se ubican los adultos jóvenes de 25 a 29 años, con el 7.3 por ciento de los contagios. Estos datos ponen de relieve la vulnerabilidad tanto de la población infantil como de sectores económicamente activos, lo que tiene implicaciones sociales y laborales relevantes.

En cuanto a la circulación de los subtipos virales, la Secretaría de Salud informó que la mayoría de los contagios corresponden a influenza A (H1N1), que representa el 47.6 por ciento de los casos confirmados. Este subtipo continúa siendo el de mayor presencia en el país. Le sigue la influenza A (H3N2), con el 40.2 por ciento de las infecciones. En menor proporción se registraron casos de influenza A no subtipificada, con el 9.7 por ciento, y de influenza B, que concentró apenas el 2.6 por ciento del total.

“El análisis epidemiológico muestra una circulación viral predominantemente de influenza A (H1N1), y en menor proporción de influenza B e influenza A. El índice de positividad acumulado al corte de esta semana es de 13.5 por ciento”, señala el informe oficial, lo que confirma la persistencia del virus en la comunidad.

A nivel geográfico, la Ciudad de México encabeza la lista de entidades con mayor número de contagios, al acumular mil 079 casos confirmados. Le siguen el Estado de México, con 476; Nuevo León, con 366; Yucatán, con 307, y Puebla, con 295 casos. Esta concentración en zonas densamente pobladas y con alta movilidad refuerza la necesidad de mantener medidas preventivas, especialmente en espacios cerrados y de alta concurrencia.

Respecto a la mortalidad, la dependencia federal precisó que las 57 defunciones registradas durante la actual temporada invernal se distribuyeron principalmente en Puebla, Quintana Roo, Hidalgo, Estado de México y Nuevo León. Aunque el número de fallecimientos se mantiene relativamente bajo en comparación con temporadas más severas, las autoridades insisten en la importancia de la vacunación, en particular entre los grupos de riesgo, como niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

En paralelo al comportamiento de la influenza, la Secretaría de Salud también dio a conocer datos relacionados con la vigilancia del covid-19. Durante la semana epidemiológica número 3 del año se notificaron 11 mil 598 casos sospechosos, de los cuales 79 fueron confirmados. Las entidades con mayor número de contagios de coronavirus fueron la Ciudad de México, Aguascalientes, Hidalgo, Zacatecas y el Estado de México.

Un dato que llamó la atención es que el 69.6 por ciento de las personas reportadas con covid-19 requirieron hospitalización, lo que sugiere la presencia de cuadros clínicos de mayor gravedad en comparación con periodos previos.

Ante este panorama, las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a la población a no bajar la guardia, completar esquemas de vacunación contra la influenza y el covid-19, y reforzar medidas básicas de prevención, como el lavado frecuente de manos, el uso de cubrebocas en caso de síntomas respiratorios y la atención médica oportuna. La combinación de vigilancia epidemiológica y corresponsabilidad social será clave para contener el impacto de las enfermedades respiratorias en lo que resta de la temporada invernal.