El proceso penal en contra de Hernán Bermúdez Requena, conocido como “El Comandante H” o “El Abuelo”, señalado por autoridades como presunto líder del grupo criminal La Barredora, registró un nuevo avance este jueves con la celebración de una audiencia intermedia realizada de manera virtual desde el penal federal de máxima seguridad El Altiplano, en el Estado de México. La diligencia se llevó a cabo en el Juzgado Noveno de Control de Villahermosa, Tabasco, bajo un esquema de estricta reserva y sin acceso a medios de comunicación.
La sesión, que tuvo una duración aproximada de dos horas y media, se desarrolló a puerta cerrada y fue supervisada por el juez Ramón Adolfo Brown Ruiz. De acuerdo con fuentes federales consultadas, la modalidad remota fue autorizada debido a la reclusión del imputado en una de las cárceles de mayor seguridad del país, decisión que previamente había sido confirmada por el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia de Tabasco, Carlos Efraín Reséndez Bocanegra.
Durante la audiencia intermedia, la Fiscalía General del Estado de Tabasco presentó a un testigo clave, cuya declaración se encuentra vinculada directamente con las imputaciones que pesan sobre Bermúdez Requena. Entre los delitos que se le atribuyen destacan extorsión, secuestro agravado y asociación delictuosa, cargos que configuran uno de los expedientes penales de mayor impacto político y judicial en la entidad en los últimos años.
El caso reviste una relevancia particular debido a la trayectoria del imputado, quien se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Tabasco durante la administración de Adán Augusto López Hernández. Su detención y posterior procesamiento han generado un amplio debate público en torno a la infiltración del crimen organizado en las estructuras de seguridad del estado, así como sobre los mecanismos de control y supervisión institucional durante su gestión.
Bermúdez Requena es señalado como presunto fundador de La Barredora, un grupo criminal que, según investigaciones oficiales, mantiene vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las autoridades han sostenido que dicha organización operaba principalmente en Tabasco y estaría relacionada con actividades de alto impacto, entre ellas el cobro de extorsiones, secuestros y otros delitos que afectaron de manera directa a la población y al sector empresarial de la región.
El proceso se sigue en el fuero común, y actualmente se encuentra en una fase clave. Cabe recordar que en diciembre de 2025 se otorgó una prórroga de tres meses a la Fiscalía estatal con el objetivo de fortalecer las líneas de investigación, integrar nuevos datos de prueba y robustecer la carpeta del caso. Dicho plazo vence el próximo 24 de marzo de 2026, fecha que marca un punto decisivo para el rumbo del procedimiento judicial.
Fuentes cercanas al caso anticipan que, una vez concluida la prórroga, la Fiscalía presentará la acusación formal, lo que permitirá transitar a la etapa de juicio oral. Este paso será determinante para definir la responsabilidad penal del imputado y para conocer el alcance de las pruebas recabadas en su contra, en un contexto marcado por el hermetismo y la cautela institucional.
La comparecencia de este jueves se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, tanto en el penal de máxima seguridad como en las instalaciones judiciales de Villahermosa. El uso de plataformas digitales, como Zoom, refleja también los ajustes que el sistema de justicia ha implementado para enfrentar procesos complejos y de alto riesgo, sin comprometer la integridad de jueces, personal judicial y de las partes involucradas.

