La confianza del consumidor en México arrancó el año con señales de debilitamiento. En enero, el indicador se ubicó en 44.0 puntos, lo que representó una disminución de 0.6 puntos respecto a diciembre, de acuerdo con cifras dadas a conocer este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El resultado confirma un inicio de año marcado por la cautela de los hogares frente al panorama económico nacional y personal.
Según la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), el retroceso del indicador general estuvo acompañado de un deterioro en prácticamente todos sus componentes, los cuales miden tanto la percepción actual de la economía como las expectativas a corto y mediano plazo. Este comportamiento sugiere que, al comenzar el año, las familias mexicanas perciben mayores riesgos o incertidumbre en el entorno económico.
Uno de los rubros más sensibles fue el relacionado con la disposición de los hogares para realizar compras de bienes duraderos. La confianza para adquirir muebles, televisores, lavadoras u otros aparatos electrodomésticos se ubicó en 30.5 puntos, lo que implicó una reducción de 0.4 puntos frente al cierre de 2025. Aunque este subindicador mostró un ligero avance de 0.4 puntos en comparación con enero del año pasado, su nivel sigue siendo bajo, lo que refleja una persistente cautela en el consumo de bienes de mayor valor.
En cuanto a la percepción sobre la situación económica actual del país, comparada con la de hace 12 meses, el indicador se situó en 38.8 puntos. Este nivel no solo implicó una contracción mensual de 0.5 puntos, sino también una caída significativa de 4.6 puntos respecto a enero del año anterior. El dato revela un deterioro en la evaluación que hacen los consumidores del desempeño reciente de la economía nacional, lo que puede estar asociado a factores como la inflación, el crecimiento económico moderado o la incertidumbre global.
Las expectativas tampoco mostraron un panorama alentador. La percepción sobre el estado económico del país en los próximos 12 meses se ubicó en 43.9 puntos, tras registrar una reducción mensual de 0.5 puntos y una contracción de 6.5 puntos frente a enero de 2025. Esta disminución anual destaca un ajuste importante en el optimismo de los consumidores, quienes parecen anticipar un escenario económico más complejo en el corto plazo.
A nivel de los hogares, las previsiones también reflejaron un menor optimismo. La expectativa sobre la situación económica de los integrantes de las familias en los siguientes 12 meses se colocó en 56.6 puntos, con una baja de 0.7 puntos frente a diciembre y una caída de 1.5 puntos en comparación con el inicio de 2024. Aunque este subindicador se mantiene por encima del umbral de los 50 puntos, que suele asociarse con una percepción relativamente positiva, la tendencia descendente indica un ajuste en las expectativas de bienestar económico familiar.
Por su parte, la percepción sobre la situación económica actual de los miembros de los hogares, comparada con la que tenían hace un año, se ubicó en 50.3 puntos. Este nivel implicó una reducción de 0.9 puntos respecto al mes previo y una caída de 1.3 puntos frente a enero de 2025. El resultado sugiere que, aunque las familias aún consideran que su situación no es claramente negativa, el balance se ha deteriorado en los últimos meses.

