La garantía de una vivienda digna es una condición fundamental para el ejercicio pleno de los derechos humanos y para la atención adecuada de la salud mental de las personas con discapacidad psicosocial, afirmó la senadora Karla Guadalupe Toledo Zamora, del Partido Revolucionario Institucional, durante el foro “La salud mental comienza con la vivienda”, realizado en el Senado de la República.
En el encuentro, la legisladora sostuvo que el acceso a un hogar no debe entenderse únicamente como un componente de política social, sino como un derecho que impacta directamente en la autonomía, la inclusión y la dignidad de las personas con discapacidad psicosocial. Señaló que en México miles de personas permanecen en instituciones psiquiátricas o residencias colectivas sin posibilidad real de decidir dónde y con quién vivir, situación que limita su desarrollo personal y social.
Toledo Zamora subrayó que estas prácticas contradicen lo establecido en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas, ratificada por México en 2008, particularmente en lo relativo al derecho a una vida independiente y a la inclusión en la comunidad. Indicó que la institucionalización prolongada debilita los vínculos sociales y reduce las oportunidades de integración.
El foro contó con la participación de las senadoras Paloma Sánchez, Claudia Anaya Mota y Mely Romero Celis, así como de los senadores Ángel García Yáñez y Rolando Zapata Bello, quienes coincidieron en la necesidad de incorporar de manera transversal los temas de salud mental y vivienda con apoyos en la agenda pública nacional.
Durante el diálogo, se reconoció el trabajo de organizaciones de la sociedad civil como Disability Rights International, Orgullo Loco México y colectivos de acompañamiento a personas en situación de calle, que han documentado condiciones de sobreocupación, falta de atención especializada y vulneraciones a la dignidad humana en espacios de internamiento. Se señaló que estas problemáticas requieren visibilización y atención institucional.
La senadora Karla Toledo enfatizó que la salud mental no se limita a un diagnóstico médico, sino que está estrechamente relacionada con las condiciones materiales de vida, la existencia de redes de apoyo y la posibilidad de habitar entornos seguros. Añadió que muchas familias enfrentan de manera aislada cargas económicas, emocionales y de cuidado ante la insuficiencia de políticas públicas efectivas.
Finalmente, la legisladora afirmó que el Senado de la República tiene la responsabilidad de escuchar a la sociedad civil y transformar estas demandas en reformas legales y políticas públicas orientadas a garantizar vivienda con apoyos, inclusión comunitaria y respeto pleno a la dignidad de las personas con discapacidad psicosocial, al señalar que el enfoque debe centrarse en derechos y no en esquemas asistenciales.

