Tequila, Jalisco. – Lorena Marisol Rodríguez, alcaldesa interina de Tequila y nombrada tras la detención del exedil Diego Rivera, se ha convertido en el centro de la polémica al defender públicamente a su antecesor mientras un video viral la muestra cantando narco corridos, un género estrechamente ligado a la glorificación del crimen organizado.
Rodríguez asumió el cargo la noche del domingo en una sesión exprés del cabildo, a puerta cerrada, luego de que Rivera fuera detenido por presuntos actos de corrupción que incluyen extorsión, desvío de recursos y posibles vínculos con redes delictivas locales. Sin embargo, desde su nombramiento, la edil interina ha declarado que “no había ninguna extorsión”, minimizando las acusaciones que mantienen a su antecesor bajo investigación y han sacudido la credibilidad del gobierno municipal.
La difusión del video generó indignación en redes sociales y medios locales. Mientras defiende a un funcionario señalado por corrupción, Rodríguez aparece cantando narco corridos, un comportamiento que analistas políticos y ciudadanos califican como una falta de ética y un gesto “incompatible con la responsabilidad pública”, especialmente en un municipio donde la seguridad y la transparencia son prioridad.
Tequila ha enfrentado históricamente problemas de corrupción y complicidad política. Durante el mandato de Diego Rivera, múltiples contratos irregulares y denuncias por desvío de recursos minaron la confianza ciudadana, y su detención representa el intento de frenar este patrón de impunidad. La alcaldesa interina, sin embargo, ha generado aún más dudas sobre la continuidad de estos problemas al mostrarse cercana al exalcalde y asociarse con contenidos que celebran la cultura del narcotráfico.
Expertos advierten que esta doble postura —defender a un exedil acusado de corrupción y promover contenidos ligados a la narcocultura— no solo debilita la legitimidad del gobierno municipal, sino que envía un mensaje peligroso sobre los valores que se promueven desde la autoridad. Usuarios de redes sociales han cuestionado si Lorena Rodríguez cuenta con el compromiso real de limpiar la administración y proteger a la población de prácticas ilícitas.
Hasta ahora, la alcaldesa interina no ha ofrecido aclaraciones sobre el video ni ha detallado medidas concretas para garantizar transparencia y combate a la corrupción en Tequila, dejando a la ciudadanía en un clima de desconfianza y escepticismo sobre la efectividad de su gestión.
La controversia ha colocado a Tequila nuevamente en el ojo público y expone un dilema claro: ¿puede una autoridad local salvaguardar el interés público mientras se asocia con la cultura del crimen y respalda a exfuncionarios acusados de corrupción? Por ahora, la respuesta parece más incierta que nunca.

