La mañana de este miércoles, la comunidad de El Limoncito, en la sindicatura de Jesús María, municipio de Culiacán, Sinaloa, fue escenario de un fuerte enfrentamiento entre elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y un grupo armado presuntamente vinculado a la facción de “Los Chapitos”, en el contexto de la escalada de violencia derivada de la pugna interna del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, personal de la Marina realizaba patrullajes como parte del reforzamiento de la seguridad en la entidad cuando fue agredido a balazos por civiles armados. Ante el ataque, los elementos federales repelieron la agresión, lo que desató una intensa balacera en la zona.
Como resultado del operativo, nueve presuntos agresores fueron detenidos y uno más fue abatido. En la acción participaron fuerzas desplegadas por tierra y por aire, con el apoyo de dos helicópteros artillados: un Black Hawk y un MI-17. Las aeronaves brindaron cobertura a elementos de la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) y de la Infantería de la Armada de México, quienes encabezaron el enfrentamiento.
García Harfuch informó a través de su cuenta en la red social X que, tras neutralizar a los agresores, las fuerzas federales aseguraron un importante arsenal. Entre lo incautado se encuentran armas de alto calibre, un lanzagranadas, granadas, 89 artefactos explosivos, así como vehículos y equipo táctico. El funcionario subrayó que las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad mantienen un dispositivo en la zona para proteger a la población y que los operativos continuarán.
“El reforzamiento de seguridad en Sinaloa sigue en marcha. Las instituciones del gabinete de seguridad mantienen un dispositivo de seguridad en la zona para proteger a la población. Los operativos continúan y se seguirá informando”, señaló el secretario.
La balacera generó momentos de tensión entre los habitantes de El Limoncito, quienes difundieron en redes sociales diversos videos en los que se escuchan múltiples detonaciones de arma de fuego y se observa el sobrevuelo de los helicópteros artillados. En las grabaciones, vecinos narran cómo buscaron resguardarse en sus viviendas mientras se desarrollaba el intercambio de disparos.
El operativo en esta comunidad se produce en un contexto particularmente delicado para Sinaloa. En días recientes fue localizada una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, donde se hallaron 10 cuerpos. Cinco de ellos corresponderían a parte del grupo de trabajadores mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver que fueron privados de la libertad el pasado 23 de enero en el municipio de Concordia.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum realizada ayer, el secretario García Harfuch confirmó la detención de cuatro integrantes de una célula de “Los Chapitos” relacionados con el caso de los 10 mineros. Según detalló, en sus primeras declaraciones los detenidos afirmaron que privaron de la libertad a los trabajadores al confundirlos con integrantes de “Los Mayos”, la facción rival dentro del mismo cártel.
La violencia que azota a Sinaloa se enmarca en la fractura interna del Cártel de Sinaloa, intensificada tras la entrega a autoridades de Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada por parte de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Este hecho detonó una confrontación entre las facciones conocidas como “Los Chapitos” y “Los Mayos”, con repercusiones en distintos puntos del estado.
El enfrentamiento en El Limoncito refleja el nivel de armamento y capacidad operativa de las células criminales, evidenciado por la posesión de explosivos y lanzagranadas, así como por la magnitud del despliegue necesario para contener la agresión. También pone de relieve el desafío que enfrentan las autoridades federales y estatales para restablecer la seguridad en regiones rurales donde operan grupos armados.
Mientras tanto, la población civil continúa atrapada en medio de la confrontación. Las imágenes compartidas por los habitantes muestran calles vacías, ráfagas constantes y el estruendo de las aeronaves militares, un escenario que se ha vuelto recurrente en distintas zonas de Sinaloa.
Las autoridades no han informado hasta el momento sobre elementos de la Marina lesionados, pero reiteraron que el operativo forma parte de una estrategia integral para desarticular células delictivas y contener la violencia. En tanto, el dispositivo de seguridad en El Limoncito y comunidades aledañas se mantiene activo, con presencia permanente de fuerzas federales.

