México enfrenta un incremento sostenido de casos de miasis en humanos causada por el gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax). De acuerdo con el más reciente boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), el país acumula 141 contagios confirmados, luego de que en la última semana se sumaran seis nuevos pacientes.
La contabilización oficial comenzó en abril de 2025, cuando se notificó el primer caso en Chiapas: una mujer de 77 años diagnosticada con esta infestación parasitaria. Desde entonces, la curva de registros ha mantenido una tendencia ascendente, particularmente en el sureste del país, donde las condiciones climáticas y sociales favorecen la presencia del insecto responsable.
En su informe con corte al 6 de febrero, la Secretaría de Salud detalló que los casos se distribuyen en ocho entidades federativas. Chiapas encabeza la lista con 103 pacientes confirmados, lo que representa más del 70 por ciento del total nacional. La concentración en esta entidad ha encendido las alertas sanitarias, debido a que se trata de una zona con alta población rural y amplias áreas ganaderas, donde históricamente se ha documentado la presencia del gusano barrenador en animales.
Después de Chiapas, Yucatán reporta 16 casos; Quintana Roo y Oaxaca, seis cada uno; Campeche, cuatro; mientras que Tabasco, Veracruz y Guerrero registran dos casos respectivamente.
La miasis por Cochliomyia hominivorax es una infestación provocada por las larvas de esta mosca, que depositan sus huevos en heridas abiertas o lesiones en la piel. Al eclosionar, las larvas se alimentan del tejido vivo, lo que puede generar lesiones profundas, dolor intenso e infecciones secundarias si no se atiende de manera oportuna. Aunque tradicionalmente ha sido un problema vinculado al ganado, en humanos puede presentarse en condiciones de vulnerabilidad, especialmente en personas con heridas sin tratar o con higiene limitada.
El Panorama Epidemiológico de Miasis por C. hominivorax en humanos 2025 revela que el 72 por ciento de los casos confirmados corresponde a población rural, mientras que el 28 por ciento se registró en zonas urbanas. Este dato confirma que la enfermedad mantiene un fuerte componente territorial y está asociada a contextos donde el contacto con animales y la exposición ambiental son mayores.
En cuanto al perfil de los pacientes, los hombres representan el 76 por ciento de los casos, lo que sugiere una mayor exposición relacionada con actividades laborales, principalmente agrícolas y ganaderas. Por grupo de edad, los mayores de 60 años concentran el 55 por ciento de los contagios. La edad promedio de las personas afectadas es de 55 años, con un rango que va de los 12 a los 90 años.
Especialistas señalan que los adultos mayores pueden presentar mayor riesgo debido a enfermedades crónicas, movilidad reducida o dificultades para el cuidado adecuado de heridas, factores que incrementan la probabilidad de infestación. Asimismo, en comunidades rurales persisten barreras de acceso a servicios médicos, lo que puede retrasar el diagnóstico y tratamiento oportunos.
En cuanto a la mortalidad, durante la semana epidemiológica 04 de 2026 no se reportaron nuevos fallecimientos asociados a esta condición. La cifra total de defunciones se mantiene en cinco: cuatro en Chiapas y una en Campeche. El último deceso ocurrió en noviembre del año pasado.
La Secretaría de Salud ha subrayado que estas muertes no fueron provocadas directamente por la miasis, sino por las comorbilidades previas que presentaban los pacientes. Es decir, las personas afectadas ya padecían enfermedades crónicas o condiciones graves de salud que se complicaron durante el curso de la infestación.
Las autoridades sanitarias han reiterado la importancia de reforzar las medidas de prevención, entre ellas la limpieza y cuidado adecuado de cualquier herida, el uso de ropa protectora en zonas rurales, y la búsqueda inmediata de atención médica ante síntomas como dolor intenso, secreción o presencia visible de larvas en lesiones cutáneas.
Además, se mantienen acciones de vigilancia epidemiológica y coordinación con autoridades estatales para contener la propagación de nuevos casos, especialmente en los estados con mayor incidencia.
Aunque la miasis humana por gusano barrenador sigue siendo considerada un evento poco frecuente en comparación con otras enfermedades infecciosas, el aumento sostenido de casos desde abril de 2025 pone de relieve la necesidad de fortalecer la detección temprana y la educación sanitaria en comunidades vulnerables. La evolución de las cifras en las próximas semanas será clave para determinar si las medidas implementadas logran frenar la tendencia ascendente que hoy coloca a Chiapas en el centro de esta alerta epidemiológica.

