La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la aprobación de la jornada laboral de 40 horas representa el cumplimiento de una demanda histórica del movimiento obrero en México. Destacó que el Senado avaló la reforma por unanimidad, lo que —subrayó— refleja un amplio consenso político en torno a una transformación que impactará a millones de trabajadores en el país.
“La demanda de los trabajadores histórica había sido 40 horas y estamos cumpliendo”, sostuvo la mandataria al referirse a uno de los compromisos centrales en materia laboral. Sheinbaum explicó que la implementación de la reforma será gradual, con el objetivo de facilitar la adaptación de los sectores productivos. De acuerdo con el calendario previsto, en 2027 la jornada se reducirá dos horas y, posteriormente, cada año se descontarán dos horas adicionales hasta alcanzar el nuevo límite en 2030.
La presidenta fue enfática en señalar que la disminución de horas laborales no implicará una reducción salarial. “No es que hay 40 horas a costa del salario, sino es el mismo salario”, precisó, al recalcar que la reforma busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin afectar sus ingresos.
En cuanto a la posibilidad de incorporar dos días de descanso obligatorios a través de leyes secundarias, Sheinbaum evitó confirmar cambios adicionales y aseguró que la reforma respeta y protege las conquistas laborales vigentes desde la Constitución de 1917.
Finalmente, informó que el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, será el encargado de detallar el diseño técnico y los mecanismos de aplicación de la nueva jornada, que marca un paso relevante en la política laboral del país.

