En el marco del Día Mundial de la Radio, que se conmemora cada 13 de febrero, la subdirectora de UniRadio 99.7 FM, emisora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), Karla Arlette Rodríguez Peña, reivindicó la vigencia y la fuerza social de un medio que, a pesar de los vertiginosos cambios tecnológicos, se mantiene como uno de los canales de comunicación más cercanos, confiables y humanos.

Desde la cabina universitaria, Rodríguez Peña recordó que la radio llegó a México en la década de 1920 y, desde entonces, se consolidó como un medio indispensable en la vida pública. A lo largo de más de un siglo, ha acompañado transformaciones políticas, sociales y culturales, convirtiéndose en testigo y narradora de la historia cotidiana del país. “La radio ha demostrado una capacidad única de adaptación. Ha transitado de los aparatos de bulbos a las transmisiones en línea y las aplicaciones móviles, sin perder su esencia”, afirmó.

Uno de los atributos centrales de la radio, subrayó, es su accesibilidad. A diferencia de otros medios que requieren infraestructura compleja o altos costos de producción, la radio puede llegar a comunidades alejadas, zonas rurales y contextos urbanos con la misma eficacia. Su inmediatez y bajo consumo de datos la convierten en un recurso clave en situaciones de emergencia, pero también en la vida diaria de millones de personas que la escuchan en casa, en el transporte público o en sus espacios de trabajo.

Sin embargo, más allá de su alcance técnico, la subdirectora enfatizó el compromiso ético que implica hacer radio. En tiempos marcados por la sobreinformación y la proliferación de contenidos falsos, sostuvo que el rigor periodístico es una responsabilidad ineludible. “Tenemos el compromiso y la responsabilidad de recurrir siempre a fuentes verificables, con el profesionalismo y la ética que exige trabajar en un medio de comunicación, para que la audiencia confíe en la información que compartimos y se mantenga informada”, puntualizó.

En ese sentido, explicó que el papel de una emisora universitaria adquiere un significado especial. UniRadio 99.7 FM no solo transmite música o noticias, sino que funge como un puente entre la universidad y la sociedad. A través de sus micrófonos, se difunden investigaciones científicas, proyectos académicos, servicios a la comunidad, así como la oferta educativa y las múltiples expresiones culturales que se generan en la Autónoma mexiquense.

“La radio universitaria democratiza el conocimiento”, señaló Rodríguez Peña. Permite que hallazgos científicos, reflexiones académicas y debates especializados salgan de las aulas y laboratorios para convertirse en contenidos accesibles al público en general. De esta manera, la universidad cumple con una de sus funciones sustantivas: compartir el saber y contribuir a la formación de una ciudadanía crítica e informada.

Un elemento distintivo de UniRadio es la participación activa de estudiantes, quienes realizan servicio social, prácticas profesionales o actividades integrativas dentro de la emisora. Para la subdirectora, esta experiencia no solo fortalece su formación académica, sino que también asegura la continuidad del medio. “Necesitamos que las nuevas generaciones se empapen de la radio, se enamoren de ella y comprendan que de su participación depende que este medio se mantenga vigente. Sus ideas cuentan, porque su frescura nos permite actualizarnos y, al mismo tiempo, adquieren experiencia real en un medio de comunicación”, afirmó.

En un entorno mediático cada vez más digitalizado, la radio enfrenta desafíos importantes. No obstante, Rodríguez Peña rechazó la idea de que herramientas como el podcast o la inteligencia artificial representen una amenaza. Por el contrario, las consideró aliadas estratégicas. Estas tecnologías, explicó, permiten optimizar procesos técnicos y de producción, agilizar la edición y mejorar la distribución de contenidos, lo que libera tiempo para concentrarse en la creación de materiales más profundos y de mayor calidad.

“La tecnología no sustituye la sensibilidad humana”, enfatizó. “No somos un algoritmo; tenemos la humanidad que hoy hace tanta falta”. Con esta frase, subrayó que el valor diferencial de la radio radica en la cercanía de las voces, en la empatía de quienes conducen y en la capacidad de generar comunidad a través del sonido.

Finalmente, la subdirectora hizo un llamado a la comunidad universitaria y al público en general a redescubrir la radio, especialmente la radio universitaria, como un espacio de pluralidad, pensamiento crítico y difusión cultural. Lejos de extinguirse ante el avance de nuevas plataformas, la radio —afirmó— continúa evolucionando, reinventándose y fortaleciendo su vínculo con la sociedad.