FRANCISCO RODRÍGUEZ
Porque la historia es cíclica, las elecciones para renovar 17 gubernaturas y la mayoría espuria de la Cámara de Diputados el próximo año podrían ser un reprise de las legislativas de 1997 que marcaron un hito en la historia moderna de México.
Y eso sucedió no porque el partido en el poder –el PRI– lo quisiera, sino por la sarta de errores cometidos y la vergonzosa incapacidad de Ernesto Zedillo para hacer valer la millonada de votos que se le entregaron en 1994, gracias al miedo generado entre la población por la revuelta chiapaneca de fusiles de madera y, sobre todo, por el asesinato de Luis Donaldo Colosio.
Este dato cobra la mayor relevancia hoy, gracias al temor que ha despertado en los pasillos y en las principales oficinas de Palacio Nacional la casi absoluta certeza de no poder retener los niveles de votación de hace dos años y la inminente revocación del mandato de la señora Claudia Sheinbaum que vendría, inexorablemente de darse el caso de perder la mayoría cameral.
Perder gubernaturas y la mayoría en la Cámara sería el anuncio inminente del cambio de rumbo y de ritmo. Por eso los tambores y los vientos de guerra se han desatado al seno de Morena.
Hace seis años, el caudillo ordenó a los encargados de su Movimiento que empezaran a formar con su clientela cautiva una especie de Comités de Defensa de la Revolución, como los castristas de la primera época cubana, para defender el régimen de Cuarta… Transformación.
Se constituiría un Comité por cada distrito electoral. Formado por los chairos de hueso colorado, que legitimarían en el acto la participación de los sapos y delatores de los conservadores, para ser juzgados por la opinión pública y por la justicia al servicio del poder, unos instantes después. Los cargos serían lo de menos, pero entre ellos sobresaldrían los respectivos al supuesto origen de las riquezas personales. Otra vez el atraco.
Hoy esa tarea parece haber sido confiada a Mario Delgado, exdirigente formal de Morena y ahora titular de la SEP, para que sea a partir de las asambleas de padres de familia que se lleve a cabo dicha tarea. Experiencia tiene en ello.
Insuficiente “la sombra del caudillo”
La tantas veces anunciada debacle del Movimiento que no llegó a convertirse en un verdadero político ya está aquí.
Los comités ordenados a Delgado poco podrán hacer ante el creciente descontento popular por la pérdida de los niveles de verdadero bienestar que ya no proporciona el gobiernito. Con todo y maquillaje el clima de inseguridad va al alza, los servicios de salud pública cada día están peor, la infraestructura del país está destrozada, el desempleo alcanza alturas antes inimaginables, mientras que la Administración claudista miente a diario negando la espantosa realidad que nos azota.
La burla al “primero los pobres” es todavía mayor cuando desde Palacio Nacional se ordena el envío de “ayuda humanitaria” por toneladas y hasta se anuncia la posibilidad de establecer un puente aéreo con Cuba, para que sus militares y altos cargos de la dictadura castrista no pasen hambre, porque la mayor parte de esa “ayuda” no llegará al pueblo isleño. ¿Y los pobres de aquí? ¿Y los damnificados en Acapulco, en Oaxaca, en Poza Rica? ¿Ya tienen satisfechas sus necesidades básicas?
Por si fuera poco la corrupción y la impunidad han superado todas aquellas marcas por las que nos quejábamos antes de 2019. Hijos de “el Presidente López Obrador” –como insiste en llamarle quien aún no quiere asumirse como jefa de Estado y de gobierno–, otros familiares cercanos al de Tepetitán, por supuesto sus amigos, cómplices y paisanos tabasqueños, más una cauda de individuos que formaron filas en el gabinete anterior han robado y defraudado sin sufrir consecuencia alguna. Frente a esto, los sexenios de Miguel Alemán, de Carlos Salinas y de Enrique Peña se quedan chiquitos y hasta podrían presumir de haber sido honrados.
Y ahí está presente la pérdida de soberanía. Las sugerencias, peticiones y hasta las órdenes de Donald Trump son aquí cabalmente cumplidas, lo que evidencia a la protagonista de las cotidianas mentiñeras como una falsaria contumaz.
“La sombra del caudillo” que aparentemente reside en Casa “La Chingada”, ya no alcanza a cubrir tantos dislates, yerros, corruptelas y mentiras del segundo piso del régimen de Cuarta… Transformación.

Como en 1997, ganará el descontento
No hay escándalo en México en el cual no salga a relucir el nombre de un morenista o de más de ellos. El del momento surge del libro de Julio Scherer Ibarra que ha roto récords de ventas y que circula ampliamente en las redes de mensajería electrónica. Amén de dejar a Jesús Ramírez Cuevas y a Alejandro Gertz Manero –con quienes mantuvo públicas diferencias– como excrementos de loro, las fechorías de muchos otros personajes también han quedado al descubierto.
Por eso a diario es que a diario los guindas pierden adeptos.
Peor, todavía, cuando los guindas, que no tienen una peregrina idea de lo que es ganar una elección con sus propios medios, sin los recursos ni la estructura de la delincuencia organizada a su servicio, piensan que tienen todo, a partir de esta ligera percepción. Lo que no saben es que un partido que no tiene estructura ni disciplina al interior está en chino que haga prevalecer cualquier fraude electoral.
Porque la indisciplina también los carcome. Prácticamente nadie hace caso de los llamados de la señora Sheinbaum a quien todos desafían, sin que ella atine a reaccionar o lo haga demasiado tarde cuando el daño ya le haya hecho mella.
Ilusos, los morenistas aún creen que los partisanos electorales saldrán de las listas de beneficiarios de los programas sociales y sus familiares. Desde allí vigilarán las casillas y asunto resuelto. Las clientelas harán todo el trabajo, sólo falta que quienes manejan los padrones, echen a andar la maquinita de los ninis, sembradores de arbolitos, becarios y gente de la tercera edad, para que hagan el trabajo sucio.
No se imaginan siquiera el papel que tienen que jugar en esa elección definitiva los sagaces personajes que organizan las tamalizas previas al momento de la elección, los guías todo terreno que conducen a las corrientes tumultuarias de los cautivos para que sean acarreados a las urnas, los pastores que conocen las rutas de las movilizaciones…
… los que ejecutan las sinfonías cívicas del ratón loco, los taqueos, el robo de urnas en despoblado, el acomodo de cifras electorales en las actas de escrutinio para que chequen con los datos cantados en casillas, los que hacen el trabajo en realidad pesado. Las elecciones no se ganan con puros mariscales, ni con candidatos inventados en las tómbolas.
La elección de 2027 la van a ganar los ciudadanos descontentos, tal y como sucedió en 1997.
Cambio de rumbo y de ritmo.
Indicios
¿Qué partido político captará el descontento popular y lo transmutará a votos en contra de Morena y de sus aliados? ¿Los nonagenarios PAN y PRI? ¿Alguno de los que el INE está próximo a dar a luz? ¿El de Guadalupe Acosta Naranjo, Fernando Belaunzarán Méndez, Gustavo Madero Muñoz, Emilio Álvarez Icaza Longoria, Xóchitl Gálvez Ruiz, Enrique de la Madrid, Claudio X. González, Mariclaire Acosta Urquidi, Edmundo Jacobo Molina, Beatriz Pagés Lergo, Macario Schettino Yáñez, Amado Avendaño Villafuerte, Juan Francisco Torres Landa y, entre otros, Alberto Razo, mejor conocido como El pelón de los seguros? * * * Por hoy es todo. Como siempre, le extiendo mi reconocimiento por haber leído este Índice Político y mis deseos de que tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días!

