La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que, aunque ha habido avances en derechos para niñas y mujeres, México aún está lejos de erradicar la violencia de género. Subrayó que el país no necesita “cifras maquilladas”, sino datos reales, políticas públicas eficaces, leyes firmes y presupuesto suficiente para atender de fondo el problema.
Tras participar en el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra Mujeres y Niñas —al que asistió la relatora especial de la ONU, Reem Alsalem—, señaló que todavía hay mujeres excluidas del acceso a la justicia, la salud y la seguridad: madres buscadoras, pacientes en hospitales públicos con servicios colapsados y víctimas que siguen sin respaldo institucional.
En otro tema, al referirse al despido del exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, criticó la “obsesión por permanecer en el cargo” y recordó que el servicio público es temporal y debe ejercerse con legalidad, honor y respeto. “Los cargos no son propiedad de los funcionarios; todo es de los mexicanos”, enfatizó.
Respecto al libro Ni venganza ni perdón, sostuvo que las acusaciones sobre presunto mal uso de recursos públicos deben traducirse en denuncias formales. Quien tenga pruebas —incluido Julio Scherer Ibarra, mencionó— está obligado ética y legalmente a presentarlas para que se investigue y, en su caso, se sancione.
López Rabadán advirtió que la corrupción y la impunidad afectan directamente a las mujeres y niñas, pues los recursos desviados podrían destinarse a medicinas, vacunas, escuelas y programas de prevención de violencia. Concluyó que México necesita Estado de derecho: investigaciones serias, responsables sancionados y políticas públicas reales que protejan a quienes más lo necesitan.

