El programa “Toluca se Pone en Forma” arrancó con una respuesta ciudadana que rebasó todas las expectativas. A tan solo dos días de su puesta en marcha, más de tres mil personas se han inscrito para formar parte de esta estrategia integral de salud preventiva, cuyo objetivo central es fomentar la pérdida de peso corporal como medida para prevenir enfermedades que afectan gravemente el bienestar de las y los toluqueños.
Durante la conferencia de prensa denominada “La Toluqueña”, la Presidenta del Sistema Municipal DIF Toluca, Rocío Pegueros, destacó la extraordinaria participación ciudadana y subrayó que el programa no se limita a un reto individual, sino que representa una política pública con visión social. En el mismo acto, invitó públicamente a la Directora General del DIF Estado de México, Karina Labastida, así como a diputadas locales, a sumarse a este esfuerzo colectivo.
El entusiasmo también alcanzó al ámbito estatal y municipal. El alcalde de Toluca, Ricardo Moreno Bastida, lanzó un reto directo al Secretario General de Gobierno del Estado de México, Horacio Duarte Olivares, y al Secretario del Trabajo, Norberto Morales Poblete, para integrarse al programa y convertirse en ejemplo de compromiso con la salud y el bienestar.
Más allá de la simbólica competencia entre funcionarios, la iniciativa busca consolidarse como una estrategia integral que trascienda cualquier enfoque estético. Pegueros Velázquez enfatizó que “Toluca se Pone en Forma” no debe interpretarse como un simple desafío para bajar de peso, sino como una política pública orientada a la prevención, el autocuidado y la activación física. “Se trata de cambiar hábitos, de transformar la cultura de la salud en nuestro municipio y de generar un impacto real en la calidad de vida de las familias”, afirmó.
La meta planteada por el gobierno municipal es ambiciosa: alcanzar los 10 mil participantes en las próximas semanas. Para ello, Moreno Bastida hizo un llamado a las y los servidores públicos municipales a integrarse al programa, con el propósito de multiplicar su impacto social y consolidar una cultura colectiva de prevención. El edil subrayó que la administración local tiene la responsabilidad de encabezar con el ejemplo, demostrando que la transformación también pasa por el cuidado personal y comunitario.
Las cifras preliminares revelan datos significativos sobre la composición de quienes ya se han inscrito. El 65% de las personas participantes son mujeres, mientras que el 35% corresponde a hombres. Además, 30 representantes de medios de comunicación decidieron aceptar el reto, lo que podría contribuir a amplificar el mensaje y motivar a más ciudadanos a integrarse.
La Presidenta del DIF Toluca resaltó que los beneficios esperados no solo impactarán en la salud individual, sino también en el ámbito familiar y laboral. Reducir los riesgos de enfermedades crónicas —como diabetes, hipertensión o padecimientos cardiovasculares— implica también disminuir el ausentismo laboral y aumentar la productividad. En este sentido, el programa se proyecta como una inversión social que puede generar resultados tangibles en el mediano y largo plazo.
“Cuando una persona mejora su alimentación y se activa físicamente, no solo mejora su cuerpo, también mejora su entorno”, señaló Pegueros Velázquez, al destacar que el bienestar se construye desde el hogar y se expande hacia la comunidad.
Por su parte, Moreno Bastida sostuvo que esta iniciativa sienta bases firmes para avanzar en la construcción de una capital más saludable. “Estamos apostando por una transformación que comienza con decisiones personales, pero que se convierte en un movimiento colectivo”, expresó. Asimismo, invitó a la población que aún no se ha inscrito a acudir a las unidades móviles habilitadas para el registro y evaluación inicial, reiterando que el programa está abierto a todas y todos los toluqueños.
El arranque exitoso de “Toluca se Pone en Forma” refleja una creciente conciencia ciudadana sobre la importancia de la prevención en materia de salud. Si el ritmo de inscripciones se mantiene, la meta de 10 mil participantes podría alcanzarse antes de lo previsto, consolidando así una de las estrategias municipales más ambiciosas en materia de bienestar social.
Con esta iniciativa, Toluca no solo busca reducir cifras en la báscula, sino transformar hábitos, fortalecer familias y construir una comunidad más sana y productiva. La respuesta inicial parece indicar que la capital mexiquense está lista para asumir el reto.

