Francisco Reséndiz
La cúpula de la 4T tiene un fierro en el fuego que se le calienta cada día más: la consulta de revocación de mandato para la Presidenta Claudia Sheinbaum. La decisión que se tome en Palacio Nacional sobre la fecha para realizar este ejercicio -me dicen- deberá ser estratégica para no perder su hegemonía en San Lázaro ni mellar el liderazgo de la Mandataria.
En 2027 se elegirán más de 20 mil cargos de elección popular en todo el territorio nacional -entre ellos 17 gobernadores, 500 diputados federales y el segundo paquete de jueces y ministros del Poder Judicial-; entonces, el país entrará en una efervescencia política que sin dudarlo modificará el mapa político nacional.
Será un momento clave para decidir si se mantiene la hegemonía de Morena o los mexicanos deciden dar un golpe de timón acotando la fuerza que, para ese momento, habrá acumulado a lo largo de nueve años. ¿la Presidenta debe estar o no en la boleta de 2027, o esperar a 2028?
Hay dos escenarios que la 4T tiene sobre la mesa: realizar este ejercicio ciudadano el mismo día de las elecciones de 2027, a fin de disminuir costos y evitar tener al país permanentemente en procesos electorales, o llevarla a 2028, en la antesala de las definiciones que deberán tener los partidos, el lopezobradorismo y el morenismo, rumbo a la sucesión presidencial 2030.
El tema es de fondo:
Si se logra adelantar la fecha y empatarla con la jornada electoral 2027, la campaña de la oposición y todas sus baterías se enfilarían contra la Mandataria, quien llegaría al proceso en medio de un desgaste donde el PAN, el PRI y hasta MC sacarían todo el jugo posible a los escándalos -ninguno de la Mandataria- que han protagonizado liderazgos de la 4T.
En San Lázaro prevén que la oposición use escándalos como la “primavera rosa” que vivieron los lideres morenistas en sus vacaciones por Europa, los viajes del impresentable Noroña, el tema de huachicol fiscal, los rumores deslizados desde Washinton sobre políticos mexicanos vinculados con el narco, el descarrilamiento del Tren Interoceánico, la Casa Gris, Segalmex, el sobreprecio de Dos Bocas, Layda, Nahle, la posición sobre el asesinato de Carlos Manzo y un largo etcétera.
Ante esto, me aseguran, comienza a crecer una corriente morenista que considera innecesario exponer a la Presidenta a un escenario de desgaste y golpeteo político pues aceptan que, si la consulta se hace en 2027, la campaña será contra Sheinbaum y ello podría generar negativos a los candidatos a gobernadores que la 4T presente a las urnas.
En el escenario de llevar la consulta a 2028 ven menos riesgos para la Presidenta, pero aceptan dos posibilidades: que no se dé un efecto catapulta en el que la popularidad de la Presidenta arrastre a quienes aspiran a la próxima candidatura presidencial del oficialismo y que la popularidad de la Presidenta desdibuje a quienes quieran sucederle.
El tema entrará dentro del paquete de reforma electoral que podría presentarse en breve, quizá ya descafeinado, donde la reducción de presupuesto a los partidos políticos y la eliminación de los plurinominales no lleguen ni al dictamen. Hasta el momento no hay una posición final de Palacio pero sí foros de consulta y la decisión de analizar a fondo los escenarios y evitar poner en riesgo la continuidad del proyecto de nación de Andrés Manuel López Obrador pero que hoy encabeza la Presidenta de la República.
RADAR
ESCÁNDALO EN YUCATÁN. Desde la Tierra de Mayab nos advierten de un tema que puede convertirse en un escándalo nacional y pegar tanto en la Secretaría del Bienestar como en el Infonavit y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.
Hace una semana, el delegado de Bienestar en Yucatán, el polémico Rogerio Castro Vázquez vivió un cese fulminante -aunque él asegura que fue una renuncia voluntaria- ordenado, de acuerdo con fuentes de primer nivel, por la propia secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes.
De acuerdo con las fuentes, el cese fue producto de la detección de excesos cotidianos de Castro Vázquez y de constantes señalamientos en torno a su papel en el Infonavit, en el sexenio pasado, en torno a un mega fraude millonario en agravio de decenas de familias de trabajadores.
Castro Vázquez, uno de los principales arquitectos de la 4T en Yucatán, tejió una alianza con Romel Pacheco, actual titular de la CONADE, gracias a la intermediación de un personaje de nombre Guillermo Cortés, su más cercano colaborador en el Infonavit… hoy, Guillermo Cortés ocupa el flamante cargo de Subdirector General de la CONADE y goza de toda la protección de Romel Pacheco.
¿Será que el cese de Rogerio Castro -uno de los morenistas más importantes e influyentes de Yucatán y que construyó una alianza política con Romel Pacheco mediante la intervención de Guillermo Cortés pese a los cuestionamientos que vive por su paso en Infonavit- tiene por objetivo apagar un incendio antes de pegue como un escándalo nacional?, es pregunta.

