El fotoperiodismo, más que un ejercicio estético, es una forma de memoria y conciencia. Bajo esa convicción, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de su Dirección General de Comunicación Social Universitaria, presentó el libro Sin miedo a la luz, del reconocido fotoperiodista mexicano Pedro Valtierra, en la Escuela de Artes Escénicas, en un acto que reunió a autoridades universitarias, estudiantes y amantes de la imagen documental.
Durante la ceremonia, la directora general de Comunicación Social Universitaria, María Fernanda Valdés Figueroa, acompañada por la secretaria de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, y el director de la Escuela de Artes Escénicas, Raúl León Mondragón, subrayó la trascendencia de la trayectoria de Valtierra y su influencia decisiva en el desarrollo del fotoperiodismo mexicano contemporáneo.
Valdés Figueroa destacó que la obra del fotógrafo se distingue por una mirada sensible y profundamente comprometida con las causas sociales. “Con su obra, Pedro Valtierra nos recuerda la importancia de no perder la capacidad de asombro y pone de manifiesto el papel social de la fotografía como un medio para dar presencia y voz a las historias. En sus imágenes hay complicidad, tanto para la queja como para la celebración”, expresó ante el público universitario.
La presentación del libro no sólo fue un homenaje a una carrera de más de cinco décadas, sino también una reflexión colectiva sobre el valor de la imagen como documento histórico. La trayectoria de Valtierra incluye colaboraciones en medios fundamentales para el periodismo mexicano, como Unomásuno, La Jornada y la revista Mira, espacios donde consolidó un estilo caracterizado por la cercanía con la gente y el registro honesto de los conflictos sociales.
Además, es fundador de la agencia fotográfica Cuartoscuro, un proyecto que ha impulsado la profesionalización del fotoperiodismo y la formación de nuevas generaciones de fotógrafos en México. A lo largo de su carrera ha recibido múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo, la Medalla de Plata de la Organización Internacional de Periodistas en Moscú y el Premio Rey de España, distinciones que respaldan la relevancia de su obra en el ámbito iberoamericano.
En su intervención, Valtierra compartió reflexiones profundas sobre el oficio. Aseguró que el periodismo es una vía eficaz para perder el miedo a la fotografía, pues obliga a salir al encuentro de la realidad y narrarla visualmente. “Hacer fotografía periodística no es fácil. Nuestro oficio implica características muy particulares y un compromiso con la gente. El periodismo no es sólo un negocio, también es una responsabilidad social”, afirmó.
El fotógrafo enfatizó que el aprendizaje es un proceso gradual, sostenido en dos pilares esenciales: la técnica y la composición. Si bien reconoció los avances tecnológicos que han transformado la práctica fotográfica, insistió en que ninguna herramienta puede sustituir la mirada, la sensibilidad ni el criterio del autor. En un contexto donde la inmediatez digital domina la producción de imágenes, su postura reivindica la reflexión y la intención narrativa como ejes fundamentales del trabajo fotoperiodístico.
El título del libro, explicó, tiene un origen formativo y casi iniciático. Retoma una frase de su mentor, Manuel Madrigal: “El día que le pierdas el miedo a la luz, vas a ser fotógrafo”. Para Valtierra, esa enseñanza sintetiza tanto el dominio técnico de la exposición como la valentía de mirar de frente la realidad, incluso en sus aspectos más complejos y dolorosos.
Sin miedo a la luz reúne más de 150 fotografías seleccionadas de entre miles de negativos acumulados a lo largo de cinco décadas. La publicación constituye un testimonio visual imprescindible de la historia contemporánea de México y América Latina: movimientos sociales, conflictos armados, retratos de comunidades indígenas, escenas de la vida cotidiana y momentos de celebración colectiva convergen en un archivo que es, al mismo tiempo, memoria y conciencia.
Al cierre del evento, Valtierra recordó que la fotografía es memoria viva: “Lo importante no es sólo tomar las fotos, sino guardarlas, clasificarlas y permitir que sigan hablando con el tiempo”. Sus palabras resonaron como una invitación a valorar el archivo y la preservación como actos de responsabilidad histórica.

