El Partido Revolucionario Institucional (PRI) rechazó la propuesta de reforma laboral impulsada por Morena y el Gobierno federal, al señalar que no representa un beneficio real para los trabajadores y, por el contrario, mantiene el esquema de seis días laborales por uno de descanso, además de abrir la puerta a un incremento en las horas extra.
A través de un posicionamiento público, el tricolor acusó que la iniciativa oficialista “simula un cambio” sin modificar de fondo las condiciones laborales en el país, donde millones de trabajadores enfrentan jornadas extensas y condiciones de desgaste físico y emocional.
El PRI sostuvo que la propuesta promovida por Movimiento Regeneración Nacional no contempla la reducción efectiva de la semana laboral a cinco días, una demanda que ha ganado terreno en diversos países como parte de una agenda de modernización del trabajo y mejora en la calidad de vida.
Según el partido, la reforma planteada por el oficialismo mantiene el esquema tradicional de seis días de trabajo por uno de descanso, lo que —afirman— impide avanzar hacia un modelo más equilibrado entre vida personal y laboral.
Además, alertaron que el planteamiento podría derivar en un aumento de horas extra, lo que, en los hechos, obligaría a muchos empleados a prolongar su jornada para mantener su nivel de ingresos.
Frente a ello, el PRI planteó una alternativa que contempla una semana laboral de cinco días con dos de descanso obligatorio, bajo el argumento de que esta medida no solo dignifica el empleo, sino que también mejora la productividad y reduce el desgaste físico y mental de los trabajadores.
El partido aseguró que su propuesta incluye mecanismos de apoyo a las pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de facilitar la transición hacia el nuevo esquema sin afectar su viabilidad financiera ni generar despidos.
De acuerdo con el tricolor, cualquier reforma laboral debe ir acompañada de incentivos fiscales, esquemas de gradualidad y respaldo institucional para evitar impactos negativos en la economía formal.
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral se ha convertido en uno de los temas centrales en la agenda legislativa. Mientras el oficialismo defiende que su iniciativa representa un avance progresivo, la oposición sostiene que se trata de una reforma insuficiente y con tintes políticos.
El PRI adelantó que dará la batalla en el Congreso para impulsar su propuesta de cinco días laborales, al considerar que México debe alinearse a estándares internacionales que priorizan la salud, el bienestar y la productividad.

