En una apuesta sin precedentes por el medio ambiente y la participación ciudadana, el Gobierno de Toluca anunció la campaña de adopción de árboles más grande del país, una estrategia integral que busca incrementar el arbolado urbano, reducir las islas de calor y mitigar los efectos de la contaminación en la capital mexiquense.
El anuncio se realizó durante la conferencia de prensa “La Toluqueña”, encabezada por el Presidente Municipal, Ricardo Moreno, quien detalló que la iniciativa permitirá que cada ciudadano adopte un árbol frente a su domicilio o asuma el cuidado del ejemplar ya existente en su banqueta. La propuesta no se limita a un acto simbólico: quienes participen recibirán un carnet de seguimiento que incluirá información puntual sobre fechas de poda, abonado y mantenimiento, con el propósito de garantizar la supervivencia de los árboles.
“Queremos asegurar la sobrevivencia de los ejemplares actuales y de los que se plantarán en los próximos meses. Se trata de una política pública con visión de largo plazo”, subrayó el alcalde, al destacar que el éxito de la estrategia dependerá en buena medida del compromiso vecinal.
La magnitud del reto no es menor. Toluca cuenta con más de un millón de habitantes y una infraestructura urbana que incluye tres mil 475 kilómetros de calles y avenidas pavimentadas. Estas superficies concentran y retienen el calor, intensificando el fenómeno conocido como islas térmicas urbanas. En este contexto, aumentar la cobertura vegetal se vuelve indispensable no solo para embellecer la ciudad, sino para reducir temperaturas, capturar contaminantes y mejorar la calidad del aire.
Como soporte técnico de la campaña, el Ayuntamiento reportó un avance del 85% en la integración del Atlas Digital de Arbolado Urbano, una herramienta innovadora que ha permitido contabilizar más de 55 mil árboles de 42 especies distribuidos en calles y espacios públicos del macizo urbano, con la meta de superar los 68 mil ejemplares identificados.
El Director General de Innovación, Planeación y Gestión Urbana, Gabriel Medina Peralta, explicó que este Atlas es un sistema georreferenciado y de acceso público que permite conocer con exactitud la ubicación y características de cada árbol plantado en la vía pública. “No se trata solo de saber cuántos árboles tenemos, sino de conocer su estado de salud, las especies predominantes y las zonas donde se requiere intervención urgente”, puntualizó.
Los datos preliminares revelan, por ejemplo, que en las zonas Seminario y Ocho Cedros se concentran más de cinco mil 400 árboles, de los cuales 43 presentan algún factor de riesgo. Esta información facilita la toma de decisiones para priorizar labores de mantenimiento, tratamiento o sustitución de ejemplares, así como para planificar nuevas plantaciones con criterios técnicos y científicos.
El levantamiento total de datos concluirá en febrero. En marzo, junto con la Dirección de Medio Ambiente, se analizará la información recabada para definir una estrategia integral de restauración del arbolado urbano. Finalmente, en abril iniciará la etapa de forestación, sustentada en estudios técnicos que determinen qué especies son más adecuadas para cada zona, considerando variables como tipo de suelo, disponibilidad de agua y resistencia al cambio climático.
La campaña de adopción de árboles representa también un cambio de paradigma en la gestión ambiental municipal. Más allá de los programas tradicionales de plantación masiva, la administración busca generar un sentido de corresponsabilidad ciudadana que fortalezca el cuidado cotidiano de los ejemplares. El carnet de seguimiento funcionará como una guía práctica, pero también como un recordatorio del compromiso asumido por cada vecino.
Especialistas en urbanismo han señalado que las ciudades con mayor cobertura vegetal no solo registran menores temperaturas, sino que también presentan mejores indicadores de salud pública y cohesión social. En ese sentido, la estrategia de Toluca podría convertirse en un modelo replicable para otros municipios del país que enfrentan problemas similares de contaminación y sobrecalentamiento urbano.
Con esta iniciativa, el gobierno municipal apuesta por una política ambiental de largo aliento, sustentada en datos, planeación y participación ciudadana. En una ciudad que combina crecimiento demográfico con una extensa red vial pavimentada, la reforestación y el cuidado del arbolado no son una opción estética, sino una necesidad urgente frente al desafío del cambio climático.

