El senador y presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un enérgico reclamo ante la creciente ola de violencia en Puebla, al señalar que la entidad enfrenta una crisis de seguridad “imparable” que mantiene en zozobra permanente a las familias.
Durante la madrugada, una mujer fue asesinada en la Junta Auxiliar Ignacio Zaragoza, presuntamente en el contexto de un asalto. Apenas un día antes, una menor de edad resultó gravemente herida en hechos similares, evidenciando —según el dirigente priista— un patrón alarmante de agresiones que golpea incluso a los sectores más vulnerables.
Estos casos se suman al triple homicidio registrado el pasado 14 de febrero en la zona de Angelópolis, donde tres jóvenes fueron asesinados, profundizando el clima de miedo que prevalece en la capital poblana. Para Moreno, estos hechos no son episodios aislados, sino la confirmación de que la violencia ha rebasado a las autoridades y se ha convertido en parte cotidiana de la vida pública en el estado.
“El estado no puede normalizar la sangre en las calles”, sostuvo el legislador, al exigir a los gobiernos municipal, estatal y federal asumir con responsabilidad la dimensión del problema y actuar de manera coordinada y eficaz para frenar la escalada delictiva.
Alejandro Moreno demandó resultados concretos, investigaciones rápidas y castigo ejemplar a los responsables, al advertir que la impunidad solo alimenta la repetición de estos crímenes. Subrayó que no basta con discursos ni con cifras maquilladas, sino que se requiere estrategia, inteligencia y voluntad política real para devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
El líder nacional del PRI expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y reiteró su exigencia de justicia, al señalar que Puebla no puede seguir siendo rehén de la inseguridad ni permitir que la violencia continúe arrebatando vidas sin consecuencias.

