Las y los diputados federales del PRI condenaron el asesinato de Karina Ruiz y Alexandro Tello, matrimonio encontrado sin vida en los límites de Puebla y Tlaxcala, y responsabilizaron a los gobiernos de Morena por lo que calificaron como una estrategia de seguridad fallida que mantiene al país sumido en la violencia.

La bancada priista exigió investigaciones serias y profesionales para dar con los responsables y aplicar la ley con todo su rigor. Asimismo, expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas y con la dirigente del ONMPRI en Chiapas, Ana Karen Ruiz Coutiño, tía de la pareja.

El coordinador parlamentario, Rubén Moreira Valdez, afirmó que Puebla se ha convertido en “un estado sin ley” y acusó al gobernador Alejandro Armenta de actuar con frivolidad y evadir su responsabilidad en materia de seguridad pública. Sostuvo que la negación y la inacción solo agravan la crisis, donde —dijo— homicidios, asaltos y delitos vinculados al narco y al huachicol se han vuelto habituales.

Por su parte, la diputada poblana Xitlalic Ceja García expresó que indigna la muerte de padres de familia cuyo único “error” fue creer que podían transitar libremente. Afirmó que no se trata de hechos aislados ni de ataques políticos, sino del resultado de una política que ha privilegiado el discurso sobre la protección real de las familias.

El PRI demandó un cambio inmediato en la estrategia de seguridad y sostuvo que México merece paz, resultados y un compromiso efectivo para frenar la violencia.