El senador y presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un posicionamiento frontal contra el gobierno federal tras la ola de bloqueos, incendios y actos violentos registrados en diversas entidades del país, y acusó directamente a Morena de permitir que el crimen organizado mantenga bajo presión a amplias regiones del territorio nacional.

A través de su cuenta en la red social X, el dirigente priista sostuvo que los hechos ocurridos en Jalisco, Michoacán y Tamaulipas evidencian lo que calificó como “el México del narcogobierno de MORENA”, al señalar que grupos criminales fueron capaces de paralizar estados completos en cuestión de horas.

Moreno describió un escenario de alta tensión social: carreteras tomadas, vehículos incendiados, ciudades bloqueadas, operadores del transporte obligados a descender de sus unidades para prenderles fuego y familias enteras atrapadas sin posibilidad de desplazarse. A ello sumó el cierre de comercios ante el temor de nuevos actos violentos, una situación que —afirmó— refleja la realidad que enfrentan millones de mexicanos.

El líder nacional del PRI advirtió que el país no puede normalizar que la quema de autobuses, el cierre de autopistas o la imposición del miedo formen parte de la vida cotidiana. Señaló que aceptar esa dinámica implicaría rendirse ante el poder de las organizaciones criminales y abandonar la responsabilidad del Estado de garantizar seguridad y libre tránsito.

En su mensaje, Moreno fue enfático al exigir un cambio de rumbo en la política de seguridad. Desde el PRI, dijo, la postura es clara: se debe recuperar el control del país con autoridad, inteligencia y firmeza, y terminar con lo que calificó como pactos o permisividad hacia el crimen organizado.

El posicionamiento del dirigente priista se suma a la creciente presión política tras los recientes episodios de violencia que han alterado la movilidad, la actividad económica y la tranquilidad de miles de familias. La declaración coloca nuevamente en el centro del debate nacional la efectividad de la estrategia de seguridad y la exigencia de acciones contundentes para restablecer el orden.

Moreno concluyó que México merece un gobierno que esté del lado de los ciudadanos y no del crimen organizado, subrayando que la seguridad no puede ser un tema secundario ni un asunto sujeto a cálculos políticos, sino una prioridad absoluta del Estado mexicano.