El Partido Revolucionario Institucional y sus grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión lanzaron un posicionamiento contundente frente a la crisis de violencia que atraviesa el país, al advertir que México vive bajo niveles alarmantes de inseguridad y “narco terrorismo” que afectan de manera directa la vida cotidiana de millones de familias.

En su comunicado, el PRI sostiene que la estrategia de “abrazos, no balazos”, impulsada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, fracasó en su objetivo de contener a la delincuencia organizada y garantizar la paz. Acusa que la política basada en discursos y mensajes de conciliación no logró frenar la expansión territorial de los grupos criminales ni reducir de manera sustancial los índices de violencia que golpean amplias regiones del país.

El partido advierte que México enfrenta hoy desafíos cada vez más complejos en materia de seguridad pública, con organizaciones criminales que operan con capacidad logística, armamento de alto poder y redes internacionales. Frente a ello, demanda una política seria, responsable y sustentada en resultados verificables, no en narrativas políticas.

En contraste con su crítica a la estrategia federal pasada, el PRI reconoce la labor de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Fuerza Aérea Mexicana, destacando su actuación ante los nuevos escenarios de riesgo y su compromiso institucional con la estabilidad del país. El mensaje subraya que las Fuerzas Armadas han asumido una carga extraordinaria en tareas de seguridad interior y que requieren respaldo político y estratégico claro.

Asimismo, el tricolor lamenta que elementos de la Guardia Nacional resulten heridos en operativos contra el crimen organizado, señalando que su entrega y valentía deben ir acompañadas de una estrategia eficaz, coordinada y orientada a proteger tanto a los uniformados como a la población civil.

En el plano internacional, el PRI reconoce el respaldo del gobierno de los Estados Unidos en el intercambio de información e inteligencia para fortalecer el combate al crimen organizado. Sostiene que la cooperación bilateral, bajo principios de respeto a la soberanía y responsabilidad compartida, es indispensable ante amenazas que ya no reconocen fronteras y que impactan directamente la seguridad regional.

El posicionamiento concluye con un llamado directo a cambiar el rumbo en materia de seguridad. El PRI exige una estrategia firme, inteligente y articulada, que recupere el control territorial, respalde plenamente a las fuerzas de seguridad y devuelva a las familias mexicanas la paz que —afirma— les ha sido arrebatada por años de decisiones fallidas.