Andy S. K. Brown*
¡Ningún chile le embona a Trump!
Rosa Icela desapareció del mapa
Conmovedora escena protagonizó en la mentiñera de este lunes el General secretario de la Defensa Nacional Ricardo Trevilla, al mostrar su pesar por la pérdida de vidas de elementos de las fuerzas del orden en el operativo realizado la mañana del domingo para capturar a “El Mencho”. Se le quebró la voz mientras los ojos se le veían acuosos.
Trevilla no es el primer militar de alto rango que se muestra humano.
Ahí están, como ejemplo, las que derramó, a pesar de su fama de hombre duro, el General Francisco Villa el 8 de diciembre de 1914, cuando lloró ante la tumba de Francisco I. Madero en Ciudad de México, rindiendo homenaje a quien consideraba su mentor.
Otros momentos de vulnerabilidad del «Centauro del Norte» incluyeron el dolor por amigos: Lloró en el Cañón de Bachimba al recuperar los restos de su amigo y mentor político. Se cree que lloró antes de la ejecución de su compadre Tomás Urbina y ante la muerte de su hombre de confianza, Rodolfo Fierro.
Estas lágrimas mostraban el contraste entre el caudillo despiadado en batalla y el hombre profundamente leal a sus amigos y a la causa revolucionaria.
Otro militar legendario, George S. Patton visitó el campo de Ohrdruf tomado por el 3er Ejército de los Estados Unidos el 12 de abril de 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Conocido como el más duro y gélido de los jefes militares norteamericanos entró en una de las casas del horror y tuvo que salir de allí con el rostro surcado por las lágrimas y encontrándose visiblemente afectado. Al día siguiente, Patton ordenó a la población de un pueblo cercano, cuyos habitantes sostenían que nada sabían de los crímenes en aquel campo, que lo vieran ellos mismos. Los que se resistían a ir eran obligados a ello con los fusiles.
A la mañana siguiente, el alcalde del pueblo y su esposa se suicidaron.
* * *
En su comunicado sobre la captura del delincuente más buscado del orbe, la Defensa Nacional reconoció haber contado con “información complementaria por parte de autoridades de Estados Unidos”.
El subsecretario de Estado Christopher Landau celebró de inmediato la noticia. “Los buenos somos más que los malos. Felicidades a las fuerzas de orden público de la gran nación mexicana».
En la noche de este domingo por muchas razones inolvidable la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también felicitó a las Fuerzas Armadas de México por la ejecución del operativo que llevó a la eliminación de «El Mencho», y reconoció que Estados Unidos aportó inteligencia para la operación.
Con todo y ello, ayer en un post colocado en su propia red social, el Orange Trump advirtió que «México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles y las drogas».
Más que exigente, el mandatario estadounidense evidenció una vez más que ningún chile le embona, como aquí dijo el clásico.
Evidentemente Trump soslaya que no habría tráfico de drogas ni delincuentes que las hicieran llegar a su país si allá no hubiese adictos –muchos de ellos producto del consumo de medicamentos con opioides– prescritos por sus médicos y que, posteriormente, las aseguradoras ya no cubrieron.
“México es el trampolín, pero Estados Unidos es la alberca”, dijo aquel expresidente.
* * *
¿De verdad hubo gobernabilidad en México el domingo pasado, como aseguró ayer la señora Claudia Sheinbaum?
Los 85 bloqueos carreteros… las decenas de vehículos robados para después incendiarlos… gasolineras, bancos del supuesto Bienestar, tiendas de conveniencia y una de ventas al mayoreo consumidas por las llamas… aerolíneas y rutas de autobuses en cesación de operaciones… los principales bancos del país anunciando cierre de sucursales y horarios especiales en las que ayer permanecieron abiertas…
¿Y la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez qué hizo, qué dijo?
Literalmente se incendiaba el país y, tal vez, ella permanecía en el búnker del muy deteriorado Paseo de Bucareli.
La señora Sheinbaum, mientras tanto, encabezaba mítines en Coahuila y Durango, minimizando la delicada situación y remitiendo las respuestas –lo que ya es habitual– al gabinete de seguridad, ante las preguntas sobre los hechos… como si nada pasara, lo que más tarde rubricó con un post en X donde afirmaba que el país “está en plena normalidad”.
Y sí, cada vez más, lo normal son vehículos incendiados, balaceras, muertos… lo de diario, pues.
Al final del día, lo que podría decirse es que el actuar del gobiernito fue fallido. No capturaron vivo a “El Mencho” y no dimensionaron los posibles escenarios por su captura poniendo en riesgo a la población civil.
Lo normal, insisto.
@AndySKBrown1

