La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha marcado un precedente en el ámbito de la educación superior en México al convertirse en la primera institución pública educativa del país en dar pasos firmes hacia la institucionalización de la agenda de los cuidados. La creación e integración en su estructura organizacional de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados no solo representa una innovación administrativa, sino un posicionamiento político y social frente a uno de los debates más urgentes de nuestro tiempo: la redistribución justa del trabajo de cuidados.

Así lo afirmó Lourdes Gabriela Jiménez Brito, especialista de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), al dictar la conferencia magistral “La agenda de los cuidados y el rol de la comunidad universitaria”, en el marco de la adhesión de la Autónoma mexiquense a la Alianza Global por los Cuidados. Este acuerdo internacional busca articular esfuerzos entre gobiernos, instituciones y organizaciones para colocar el bienestar y la corresponsabilidad en el centro de las políticas públicas.

Durante el acto celebrado en la Sala “Benito Juárez García” del Edificio de Rectoría, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado subrayó el carácter histórico de este paso. La UAEMéx, dijo, es la primera universidad en integrarse formalmente a la Alianza Global por los Cuidados, lo que le abre la puerta a participar de manera activa en la atención de los principales desafíos globales en materia de igualdad sustantiva, género y cuidados.

Acompañada por la secretaria de Igualdad Sustantiva y Cuidados, Norma Baca Tavira; la titular de la Unidad Coordinadora de Género del Instituto Electoral del Estado de México, Susana Munguía Fernández, y la directora general de Igualdad Sustantiva de la Secretaría de las Mujeres del Gobierno del Estado de México, Lucina Vargas Jaramillo, la rectora destacó que la llamada Transformación Universitaria coloca la perspectiva de igualdad, género y cuidados como ejes transversales del quehacer institucional.

Uno de los anuncios más relevantes fue la incorporación, por primera vez en la historia de la universidad, de la premisa del cuidado interseccional en el Plan Rector de Desarrollo Institucional 2025-2029. Este enfoque reconoce que las desigualdades no operan de manera aislada, sino que se entrecruzan y afectan de forma diferenciada a mujeres, personas con discapacidad, integrantes de comunidades indígenas y otros grupos históricamente discriminados. Avanzar hacia la corresponsabilidad social y colectiva en la organización y distribución de las tareas de cuidado implica, en este sentido, transformar no solo normas internas, sino también prácticas culturales profundamente arraigadas.

Zarza Delgado enfatizó que el acompañamiento de organismos gubernamentales, organizaciones civiles, comunidad estudiantil y sociedad en general será determinante para consolidar a la UAEMéx como un referente nacional en esquemas institucionalizados de cuidados. La rectora convocó a normalizar la igualdad, cuestionar y romper estereotipos de género, y contribuir a la construcción de espacios universitarios cuidadores e incluyentes.

Por su parte, Norma Baca Tavira explicó que el cuidado no se limita a tareas domésticas o asistenciales, sino que implica la realización simultánea de actividades cotidianas junto con la construcción de vínculos afectivos y la gestión de emociones en los distintos ámbitos de la vida. Reconocer esta dimensión integral del cuidado supone también visibilizar a las personas cuidadoras que forman parte de la comunidad auriverde, cuyo trabajo —frecuentemente invisible— sostiene las funciones sustantivas de la institución.

La adhesión a la Alianza Global por los Cuidados compromete a la universidad a colocar el bienestar de las personas en el centro de su acción institucional. Esto implica impulsar políticas que contribuyan a cerrar brechas estructurales y potenciar capacidades humanas bajo un enfoque de derechos y corresponsabilidad.

En su intervención, Jiménez Brito recordó que los cuidados constituyen una necesidad permanente a lo largo de todo el ciclo de vida. Se trata de un trabajo históricamente invisibilizado y desvalorizado, que recae de manera desproporcionada en las mujeres, especialmente dentro de los hogares. Esta distribución desigual no solo limita oportunidades educativas y laborales, sino que profundiza desigualdades sociales y de género.

Sin embargo, la especialista señaló que la agenda de los cuidados ha ganado terreno en las esferas públicas y políticas, posicionándose como un asunto de corresponsabilidad colectiva. Este cambio de paradigma obliga a las instituciones a revisar sus propias dinámicas internas. En el caso de las universidades, su papel es estratégico: no solo generan conocimiento especializado, sino que pueden diseñar, implementar y evaluar políticas públicas; visibilizar estadísticamente el trabajo de cuidado, y promover modelos laborales corresponsables.

Finalmente, Jiménez Brito subrayó la necesidad de que las instituciones de educación superior cuenten con prestaciones, programas educativos y acciones concretas que permitan el reconocimiento, la reducción y la redistribución del trabajo de cuidados en beneficio de toda la comunidad. La apuesta de la UAEMéx, al institucionalizar esta agenda, no es menor: se trata de redefinir el sentido mismo de la vida universitaria bajo un principio ético de cuidado colectivo.