Javier Divany Bárcenas

El abatimiento del criminal – terrorista – narcotraficante, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, por parte de las fuerzas especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a cargo del secretario general, Ricardo Trevilla Trejo, fue sin duda el mayor golpe dado al crimen organizado por la administración del partido Morena en manos de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Lo que pareciera no existir en las fuerzas de seguridad del país (el trabajo de inteligencia) hoy quedó constatado ante los ojos de todos, que el Ejército Mexicano, sí cuenta con las herramientas para el trabajo de gabinete, y que, bajo el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, se logró abatir a El Mencho, criminal por el que la Agencia Antidrogas DEA pedía 15 millones de dólares.

Durante tres horas elementos de las fuerzas especiales de la Sedena, por tierra y aire, enfrentaron al grupo criminal de El Mencho, el narcotraficante más buscado en el mundo, líder fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y quien para el presidente Donald Trump es un grupo terrorista.

Lo bueno, es que la información de colaboración de las autoridades de Estados Unidos permitió al Ejército Mexicano actuar con precisión, en una operación “bisturí”, al grado de utilizar helicópteros para neutralizar a los criminales que contaban con lanza misiles, con los que podrían haber derribado las aeronaves.

La acción militar fue exitosa y el fuerte enfrentamiento entre militares y criminales dejo un primer resultado de 8 delincuentes caídos, entre ellos El Mencho y varios de sus lugartenientes y tres elementos del Ejército lesionados.

Lo malo, es que el Gabinete de Seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, volvió a mostrar la debilidad en la coordinación para poder ejecutar acciones como estas, operaciones “bisturí”, que no solo lleven a capturas de grandes criminales o abatimientos de los mismos por enfrentamientos.

El tema, es que después de la valiosa acción del Ejército, el crimen organizado mostró el músculo con el que opera en el país, pues al menos en 20 estados quienes integran las células salieron a manifestar su apoyo a la organización del CJNG por la muerte de su líder.

Por parte del gobierno federal, salieron demasiado tarde a las calles para patrullar y evitar la quemazón de tantas unidades de carga y particulares, además de las tiendas de conveniencia y de autoservicio, la reacción fue tardía.

Primero salieron los criminales, ganaron terreno atacaron bases de la Guarda Nacional, se habla de vías decenas de muertos, quizá hasta de unos 30 o 40 efectivos de las fuerzas federales en manos del crimen organizado, también hubo bajas civiles, y otras tantas de los criminales.

¿Dónde estaban los cientos de miles de militares, marinos y elementos de Guardia Nacional que tanto se presumen en los desfiles del 16 de septiembre? Que hubieran salido a patrullar las calles de todas esas entidades, antes de que estuvieran en llamas, como Jalisco, Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Colima, Querétaro, estado de México, entre muchas otras que se vieron como en zona de guerra como de Medio Oriente.

Terror era los que se veía en el país ese domingo 22 de febrero, la muerte de un narcotraficante dejó al descubierto la fragilidad del Estado a nivel nacional, pues ésta fue la acción de un solo cártel que tiene representación en todo el país. ¿Se imagina una acción de todas las organizaciones criminales?

Lo feo, es que mientras que el país estaba en llamas por la quema de vehículos y comercios, y mientras los criminales mataban a elementos federales, en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum ya aplaudían la acción del Ejército por la muerte de El Mencho, se mandaban mensajes de felicitación unos a otros.

La reacción del CJNG quizá un no empiece, la población espera algo peor, los rumores crecen que podría venir acciones más violentas por parte de sus integrantes, por lo que los mexicanos ahora si esperan que las fuerzas del orden de los tres niveles de gobierno estén en alerta máxima por los próximos días.

@javierdivanybz