En medio de un inusual dispositivo de seguridad y sin emitir declaración alguna, el actual titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), David Colmenares Páramo, acudió este jueves a la Cámara de Diputados para registrar su candidatura con miras a reelegirse al frente del máximo órgano de fiscalización del país para el periodo 2026-2034. Su llegada y salida estuvieron marcadas por restricciones al acceso de la prensa, gestos breves y una frase que dejó entrever su inconformidad con la cobertura mediática.

Minutos antes de las cinco de la tarde, personal de resguardo del Palacio Legislativo de San Lázaro desplegó listones y cerró accesos al edificio E, donde se realiza el registro de aspirantes a dirigir la ASF. Una de las puertas de cristal fue bloqueada con sillas y asegurada incluso con el palo de una escoba, mientras que las entradas habituales hacia el primer piso permanecieron bajo estricta vigilancia. El operativo llamó la atención de reporteros y trabajadores del recinto, pues ninguno de los aspirantes previos —ni funcionarios de otros organismos— había requerido medidas similares para evitar el contacto con los medios.

Colmenares, de 74 años y originario de Oaxaca, arribó en silla de ruedas, asistido por una colaboradora, vestido con traje gris y boina azul. Avanzó con rapidez por el pasillo que conduce al inmueble designado para el trámite. Ante las preguntas directas de los reporteros sobre su intención de repetir en el cargo, respondió únicamente levantando la mano derecha para hacer la “V” de la victoria, sin pronunciar palabra.

El trámite de registro se prolongó por alrededor de 30 minutos. A su salida, nuevamente evitó declarar. Descendió en elevador hacia el sótano del recinto legislativo, donde lo aguardaban representantes de distintos medios. Esta vez, antes de abordar su vehículo, lanzó una frase breve: “Ni en los periódicos me tratan bien”, expresión que pareció resumir su percepción frente a las críticas que han acompañado su gestión.

La eventual reelección de Colmenares se produce en un contexto de cuestionamientos persistentes. Durante su administración se le ha señalado por presuntamente tejer una red de acuerdos con actores políticos y por designar a perfiles cercanos en áreas estratégicas del órgano fiscalizador. Asimismo, ha sido criticado por modificar el reglamento interno de la ASF, lo que —según voces opositoras— le permitió concentrar el control de los tiempos para presentar denuncias penales o dejar que estas caducaran.

A ello se suman observaciones sobre la disminución en los montos observados en auditorías recientes y en la interposición de denuncias derivadas de posibles irregularidades en el ejercicio del gasto público. Para sus detractores, estos datos reflejan una menor contundencia en la labor de fiscalización; para sus defensores, en cambio, obedecen a un cambio de enfoque metodológico.

El pasado 17 de febrero, durante la presentación de la Tercera Entrega de los Informes Individuales de Auditoría y el Informe General Ejecutivo de la Cuenta Pública 2024, Colmenares sostuvo que a la institución “no le pagan por recuperar recursos que se vayan a la Tesorería de la Federación”, sino por vigilar que el gasto público se ejerza conforme a lo aprobado por el Congreso. La declaración generó debate en círculos políticos y académicos, al tocar uno de los puntos más sensibles del mandato de la ASF: la recuperación de recursos y la promoción de responsabilidades administrativas y penales.

El proceso de selección sigue su curso. Hasta este jueves se habían registrado 37 aspirantes para encabezar la Auditoría. La convocatoria establece que el nuevo auditor o auditora será designado para un periodo de ocho años, del 15 de marzo de este año al 14 de marzo de 2034. En la revisión de la idoneidad de los perfiles participará la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies), que coadyuvará en la evaluación técnica.

El registro de aspirantes se realiza del 19 al 27 de febrero en horarios establecidos, y el último día se extenderá hasta las 23:59 horas. Posteriormente, del 1 al 5 de marzo, la comisión legislativa correspondiente revisará el cumplimiento de requisitos y publicará la lista de candidatos que pasarán a la fase de entrevistas, programada del 6 al 10 de marzo y que será transmitida por los canales oficiales de la Cámara.

Tras las comparecencias, la comisión deberá integrar una terna —observando el principio de paridad de género— y presentarla al pleno el 11 de marzo. Para resultar electo, el aspirante necesitará el voto favorable de al menos las dos terceras partes de los diputados presentes. De no alcanzarse esa mayoría calificada, se deberá formular una nueva propuesta sin incluir a quienes hayan sido rechazados en la primera ronda.