El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado este viernes tomar el control de Cuba de manera “amistosa” luego de informar que ha mantenido conversaciones con el gobierno cubano sobre el futuro de la isla.

El residente aseguró que Cuba está en “serios problemas” y Estados Unidos “podría hacer algo muy positivo” para los ciudadanos en el exilio y para los que viven en la isla: “Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años”, ha declarado a la prensa en la Casa Blanca sin dar más detalles sobre cómo sería una “toma de control amistosa”.

Su declaración se produce en medio de una escalada de tensiones entre La Habana y Washington por un operativo llevado a cabo por las autoridades cubanas que dejó un saldo de cuatro personas muertas, entre ellas un ciudadano estadounidense —según un funcionario de EE UU—, y seis personas heridas. Según el Ministerio del Interior de Cuba, las personas a bordo de una lancha rápida con placas de Florida abrieron fuego contra las Tropas Guardafronteras. Las autoridades cubanas aseguraron que las personas abatidas eran ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos que trataban de infiltrarse en la isla y desatar el terrorismo.

El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, dijo que su país responderá “en consecuencia” una vez que se investigue el operativo de Cuba: “No voy a especular ni a opinar; quiero saber qué ocurrió. Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y responderemos como corresponde”.

La Administración Trump sostiene medidas, cada vez más restrictivas, que han asfixiado a la isla durante años. Sin embargo, desde el ataque militar en Caracas y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, Trump aseguró que el Gobierno de Cuba “tiene los días contados” y bloqueó el suministro de petróleo de Venezuela. Recientemente, Trump amenazó con aranceles a todo aquel que suministre combustible a la isla.

Fuente: AS