En un esfuerzo por tender puentes entre el conocimiento académico y la experiencia diaria, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de su Secretaría de Identidad y Cultura, inauguró la exposición interactiva “Ciencia en Casa” en la Galería Délfica del Edificio UAEMitas. La muestra, que permanecerá abierta hasta abril en un horario de 9:30 a 17:00 horas, propone una mirada distinta a disciplinas que con frecuencia se perciben como lejanas o complejas, demostrando que la ciencia no solo habita en los laboratorios, sino también en los objetos, procesos y fenómenos que forman parte de nuestra rutina.

Durante la ceremonia de apertura, la titular de la Dirección de Innovación Cultural, María Trinidad Contreras González, acompañada por el director de la Facultad de Ciencias, Luis Enrique Díaz Sánchez, subrayó que esta iniciativa responde a la necesidad de socializar el conocimiento y hacerlo accesible para todos los públicos, en especial para infancias y juventudes.

“La ciencia y la cultura las construimos entre todas y todos. Queremos impulsar contextos donde el conocimiento se aterrice y se vuelva cercano y accesible”, expresó Contreras González, al destacar que los cuatro módulos que integran la muestra —Matemáticas, Física, Biología y Biotecnología— permiten comprender de manera tangible cómo estas áreas inciden directamente en la realidad.

Hongos: el reino que sostiene la vida

El recorrido guiado inició con el módulo de Biología titulado Fungi: reino oculto. Ahí, la investigadora Yolanda Arana Gabriel explicó que los hongos no pertenecen ni al reino vegetal ni al animal, sino que constituyen un grupo con características propias y un papel fundamental en los ecosistemas.

Lejos de la imagen simplificada del hongo como un organismo visible sobre la superficie, Arana Gabriel detalló que su verdadera estructura es una masa algodonosa subterránea que absorbe nutrientes y mantiene complejas interacciones con el entorno. Existen en múltiples formas, colores y sabores, y cumplen funciones que van desde el reciclaje de materia orgánica hasta el control biológico de plagas. Además, forman parte de saberes tradicionales transmitidos de generación en generación.

“Los hongos nos enseñan a mirar donde no siempre vemos”, afirmó la especialista, invitando a los visitantes a cuestionar su percepción sobre el mundo natural.

Matemáticas que se tocan y se juegan

En el módulo Matemáticas: Conexiones cotidianas, las y los investigadores María del Rocío Rojas Monroy, Juana Imelda Villarreal Valdés y Gustavo Montaño Bermúdez apostaron por el juego como herramienta pedagógica. A través de dinámicas como el Cubo Soma, la construcción de mosaicos y la clásica Torre de Hanói, transforman conceptos abstractos en experiencias lúdicas.

El objetivo es fomentar el pensamiento lógico, la concentración y la paciencia, al tiempo que se rompe con la idea de que las matemáticas son inaccesibles o aburridas. “Buscamos que niñas y niños vean a las matemáticas como algo motivador y divertido”, señalaron, convencidos de que el aprendizaje significativo ocurre cuando el conocimiento se experimenta.

Biotecnología en el pan y el vino

El módulo Biotecnología: Lo que tus ojos no ven profundiza en procesos que, aunque invisibles, resultan esenciales para la producción de alimentos y otros bienes de consumo. Los especialistas Laura Alejandra Sánchez Paz, Rodolfo Daniel Ávila Avilés, Alfredo Rafael Vilchis Néstor y Áurea Patricia González Juárez explicaron cómo los hongos liberan enzimas y participan en transformaciones biológicas que permiten elaborar productos como el pan, el vino y los quesos.

“La biotecnología consiste en modificar y acelerar procesos biológicos”, explicaron, destacando que esta disciplina no es exclusiva de industrias de alta tecnología, sino que ha estado presente en prácticas tradicionales desde hace siglos. El módulo busca despertar vocaciones científicas y demostrar que esta área tiene aplicaciones directas en la vida cotidiana.

Física en cada objeto del hogar

El recorrido concluye con Física: Equilibrio en cuatro patas, donde Adela Reyes Contreras, Lorena Romero Salazar y Miguel Mayorga Rojas muestran cómo conceptos como fuerza, equilibrio, simetría, luz y estructura material se manifiestan en muebles y objetos domésticos.

Desde la resistencia de una mesa hasta la transparencia del vidrio o la dureza del metal, todo responde a principios físicos que explican su funcionalidad. “En la madera, el vidrio o el metal existen átomos, estructuras y fenómenos físicos que determinan su comportamiento”, puntualizaron, invitando a observar el entorno con una mirada científica.

Ciencia viva y cercana

“Ciencia en Casa” no solo exhibe contenidos académicos; propone una experiencia interactiva que vincula investigación, cultura y sociedad. La iniciativa busca acercar el trabajo de la Facultad de Ciencias a la comunidad universitaria y al público en general, reforzando la idea de que el conocimiento científico no solo transforma el mundo a gran escala, sino que también puede vivirse de forma cercana, práctica y divertida.