En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la ofensiva militar contra Irán podría tener una duración limitada y concluir en cuestión de días, aunque reconoció que el escenario aún contempla múltiples desenlaces, incluida la prolongación de los combates.

En entrevista con el medio israelí Canal 12, el mandatario estadounidense explicó que la estrategia militar fue activada ante la falta de avances en los intentos de entendimiento entre Washington y Teherán. Según su versión, las negociaciones no mostraban señales concretas de progreso, lo que derivó en la decisión de iniciar acciones militares coordinadas con Israel.

Trump sostuvo que existen “múltiples posibilidades” para resolver la situación y que la operación no necesariamente se convertirá en un conflicto prolongado. “Podría terminar en pocos días”, afirmó, al tiempo que dejó abierta la puerta tanto a una desescalada rápida como a la continuidad de los enfrentamientos si las condiciones estratégicas así lo determinan.

Las declaraciones se producen horas después de que fuerzas israelíes lanzaran una serie de ataques masivos en el marco de la denominada Operación Rugido del León, dirigida contra cientos de objetivos militares iraníes, incluidas instalaciones de lanzamiento de misiles y centros estratégicos vinculados a la infraestructura de defensa de Teherán.

La operación conjunta entre Washington y Tel Aviv ha sido justificada bajo el argumento de impedir que Irán fortalezca capacidades militares consideradas una amenaza directa para la seguridad regional. Sin embargo, desde Teherán se ha reiterado que su programa estratégico no tiene fines ofensivos y que responderá a cualquier agresión que considere una violación de su soberanía.

Analistas internacionales advierten que, aunque la Casa Blanca proyecta una ofensiva breve y focalizada, la dinámica del conflicto podría salirse de control si Irán decide activar a aliados regionales o ampliar el radio de respuesta. La historia reciente de Medio Oriente muestra que confrontaciones que inicialmente se presentan como limitadas pueden transformarse en episodios prolongados con repercusiones globales.

Por ahora, la narrativa oficial estadounidense apunta a una operación quirúrgica y de corta duración, pero la evolución en el terreno será el factor determinante para confirmar si el conflicto se apaga en días, como anticipa Trump, o si se convierte en un nuevo capítulo de inestabilidad regional.