En nueve de los últimos 10 meses, el flujo de remesas que llegan a México, principalmente de Estados Unidos, han retrocedido en su comparación anual, dio a conocer este lunes BBVA México, el banco de mayor presencia entre los que operan en el país.
El incremento que tuvo la llegada de remesas en diciembre, apuntó la firma financiera, posiblemente estuvo asociado a que los connacionales mandaron a sus familias más recursos para evitar pagar el nuevo arancel a las remesas en efectivo.
Esta mañana el Banco de México (BdeM) dio a conocer que, durante enero, el flujo de remesas que ingresaron al país sumó 4 mil 594 millones de dólares, cifra 1.4 por ciento más baja si se compara con los 4 mil 660 millones reportados en el primer mes, pero del año pasado.
“Estos resultados refuerzan la hipótesis de que el flujo de remesas que debió haber llegado a México en el pasado mes de diciembre tuvo que haber sido menor, con una tasa anual negativa”.
“Sin embargo, las remesas que llegaron en diciembre fueron mayores, lo que derivó en una tasa anual de crecimiento, debido posiblemente a un efecto de adelanto en el envío de estos recursos para evitar el pago del impuesto a las remesas en efectivo implementado en Estados Unidos a partir del 1 de enero de 2026”, explicó BBVA.
Desde el 1 de enero de 2026, en Estados Unidos se aplica un impuesto federal de uno por ciento a las remesas que se envían al extranjero cuando el dinero se paga en efectivo, con giros postales o con cheques de caja.
Este cobro se calcula sobre el monto total que se envía y se paga al momento de hacer la transferencia, por lo que encarece la operación para quien manda el dinero, aunque no reduce la cantidad que recibe la persona en México.
Para ejemplificar: si una persona envía 500 dólares en efectivo desde Estados Unidos a México, el impuesto de uno por ciento se calcula sobre esa cantidad. Eso significa que deberá pagar 5 dólares adicionales al momento de hacer la transferencia. En total desembolsará 505 dólares, pero su familiar en México recibirá completos los 500 dólares que le fueron enviados.
BBVA detalló que entre abril y noviembre de 2025, las remesas a México acumularon una racha de ocho meses consecutivos a la baja, periodo en el que este flujo promedió una caída de 7 por ciento.
Abundó que las remesas son una fuente externa de recursos que contribuyen de forma importante a impulsar el consumo y la economía local de las comunidades; sin embargo, cuando se depende mucho de ellas, se corre el riesgo de estar muy expuestos a las fluctuaciones y condiciones económicas externas que podrían afectar estos flujos.
Así, al cierre de 2025, las remesas representaron el 3.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país.

