Axapusco, Estado de México.— El primer informe de actividades de la rectora Martha Patricia Zarza Delgado no fue un acto protocolario tradicional ni un simple recuento de indicadores administrativos. Presentado en el Centro Universitario Valle de Teotihuacán, el ejercicio marcó una nueva narrativa para la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx): una institución que busca reconstruir su relación con la comunidad universitaria, reforzar su presencia regional y consolidar un proyecto de transformación institucional tras uno de los periodos más complejos de su historia reciente.
Ante estudiantes, docentes, autoridades universitarias y representantes del gobierno estatal y municipal reunidos en el municipio de Axapusco, la rectora planteó que la universidad no puede entenderse al margen de la sociedad mexiquense. Por el contrario, afirmó que la UAEMéx es reflejo directo de las preocupaciones, aspiraciones y desafíos de las comunidades que integran el estado.
Durante su mensaje, Zarza Delgado sostuvo que el objetivo central de su administración es construir una auténtica universidad estatal, con presencia real en todas las regiones y con capacidad para atender problemáticas sociales, educativas y científicas desde el territorio.
“Somos una universidad que debe escuchar, responder y transformarse junto con la sociedad”, enfatizó ante la comunidad verde y oro.
El contexto en el que llega este informe es particularmente significativo. La rectora recordó que su llegada al cargo fue resultado de un proceso democrático inédito dentro de la institución. Por primera vez en la historia de la UAEMéx, toda la comunidad universitaria participó mediante voto directo en la elección de la titular de la Rectoría.
Este proceso se desarrolló después de un periodo marcado por el paro estudiantil más prolongado y numeroso en la historia de la universidad, un movimiento que evidenció tensiones internas, demandas de mayor participación y cuestionamientos sobre la forma en que se tomaban decisiones institucionales.
En ese escenario, Zarza Delgado reconoció el papel que jugó el Consejo Universitario para preservar la estabilidad institucional y abrir un nuevo momento de diálogo. De acuerdo con su visión, la universidad vive ahora una etapa de reconstrucción de la confianza entre autoridades y comunidad académica.
Uno de los temas centrales del informe fue la redefinición del papel de los espacios universitarios regionales. La rectora subrayó que los Centros Universitarios y las Unidades Académicas Profesionales concentran cerca de la mitad de la matrícula total de la institución, lo que los convierte en actores estratégicos para el futuro de la UAEMéx.
Más allá de cifras, Zarza Delgado planteó que estos espacios representan el vínculo más cercano entre la universidad y las regiones del Estado de México. Por ello, anunció que su administración busca fortalecer su papel académico, científico y social.
Como parte de esta estrategia, se creó la Secretaría de Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales, instancia que durante el último cuatrimestre de 2025 realizó 241 visitas a sedes regionales para identificar necesidades, impulsar proyectos y fortalecer la coordinación institucional.
En materia de gobernanza universitaria, la rectora destacó un cambio que calificó como un acto de justicia institucional: la incorporación de los directores de los espacios regionales al Consejo Universitario con voz y voto.
Esta decisión, explicó, busca garantizar que todos los sectores académicos tengan representación efectiva en las decisiones estratégicas de la institución.
“No puede hablarse de una universidad incluyente si no garantizamos la representación plena de todos los espacios que la conforman”, señaló.
Otro de los compromisos destacados fue la restitución del derecho de las comunidades académicas a elegir a sus autoridades. Hasta ahora se han realizado 11 procesos de elección bajo este esquema, seis de ellos en sedes regionales.
En el ámbito académico y científico, la rectora también planteó un reto importante: fortalecer la investigación en las regiones. Actualmente, los Centros Universitarios concentran apenas el 21 por ciento de los programas de posgrado de la institución.
Zarza Delgado propuso transformar estos espacios en polos de investigación y desarrollo científico, alineados con una nueva Agenda Estratégica de Investigación y con el paradigma de la Ciencia Abierta, que promueve la colaboración, el acceso al conocimiento y la generación de soluciones a problemas públicos.
En términos de infraestructura y equipamiento, el informe detalló avances derivados del Plan de Acción Inmediata (PAI-140). Entre las acciones realizadas destaca la entrega de más de 44 mil bienes destinados a Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales.
Estos recursos incluyen equipo de cómputo, tecnología especializada, instrumental científico, mobiliario académico, insumos médicos y obras de infraestructura. Además, se anunció que el presupuesto destinado a estos espacios tendrá un incremento del 16 por ciento para el año 2026.
La rectora también subrayó que su administración se caracteriza por un liderazgo femenino colectivo. Actualmente, el gabinete universitario está integrado mayoritariamente por mujeres, lo que —afirmó— representa un cambio significativo en la forma de conducir la institución.
El informe incluyó también actividades que reflejan el vínculo entre la universidad y la cultura regional. En el marco del evento se inauguró la exposición de máscaras rituales-religiosas “Los Diablos de Yauhtli”, obra del artista y docente Jesús Israel Vargas Hernández junto con estudiantes del Plantel “Dr. Pablo González Casanova” de la Escuela Preparatoria. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 31 de mayo.
Asimismo, acompañada por la directora del Centro Universitario Valle de Teotihuacán, Susana Esquivel Ríos, la rectora entregó una camioneta de transporte para estudiantes de este campus, adquirida con recursos propios del espacio académico.
Más allá de los anuncios, el mensaje central del informe fue claro: la UAEMéx busca consolidar una nueva etapa institucional, basada en la participación democrática, la presencia regional y la reconstrucción de la confianza interna.
Con la mirada puesta en el futuro, Zarza Delgado planteó que estos cambios forman parte de un proceso más amplio que prepara a la universidad para llegar fortalecida a la conmemoración de sus 200 años de historia, un momento que —según dijo— deberá encontrar a la institución más cercana a su comunidad y con un proyecto académico renovado.

