En medio del debate político nacional por la propuesta de reforma electoral presentada por el gobierno federal, la senadora Cristina Ruiz Sandoval, presidenta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, lanzó una fuerte advertencia: su partido votará en contra de la iniciativa, a la que ha denominado “Ley Maduro”, al considerar que representa un retroceso democrático y un intento por concentrar el poder político en el país.
De acuerdo con la legisladora priista, la propuesta no busca mejorar el sistema electoral mexicano, sino debilitar las instituciones y reducir los contrapesos democráticos que han permitido la competencia política durante las últimas décadas. En su posicionamiento, Ruiz Sandoval aseguró que la iniciativa tiene como objetivos principales el control único del poder y el desmantelamiento de los organismos que garantizan elecciones libres y transparentes.
La senadora sostuvo que la reforma impulsada por el gobierno federal —promovida durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum— plantea cambios que, en lugar de fortalecer la democracia, podrían generar un sistema político con menor pluralidad y representación.
Entre los puntos más cuestionados se encuentra la reducción del número de integrantes del Senado. Actualmente la Cámara Alta cuenta con 128 legisladores, pero la propuesta plantea disminuirla a 96, lo que, según la dirigente priista, afectaría la representación de las minorías y limitaría la diversidad política en el Congreso.
Para Ruiz Sandoval, esta modificación no solo implicaría una reconfiguración del Poder Legislativo, sino también un golpe a la representación plural del país. “No permitiremos que se silencien las voces opositoras ni que se reduzca la capacidad de representación de las minorías”, afirmó al referirse al impacto político que podría tener la reforma.
Otro de los puntos que ha generado controversia es la propuesta de modificar el sistema de elección de los legisladores de representación proporcional, conocidos como plurinominales. La dirigente priista acusó que esta modificación podría abrir la puerta a prácticas políticas que favorezcan al partido en el poder.
Según su interpretación, la reforma permitiría implementar mecanismos similares a los llamados “acordeones”, es decir, listas o estrategias para orientar el voto hacia perfiles previamente definidos por la fuerza política dominante. Con ello, advirtió, se correría el riesgo de conformar un Congreso con legisladores “a modo”, debilitando la independencia del Poder Legislativo.
El financiamiento del sistema electoral también ha sido uno de los puntos más debatidos. La propuesta contempla una reducción aproximada del 25 % en los recursos destinados al Instituto Nacional Electoral (INE), a los organismos públicos locales electorales (OPLES) y a los partidos políticos.
Para el PRI, esta medida podría debilitar la organización de los procesos electorales y poner en riesgo la transparencia de las elecciones. Ruiz Sandoval advirtió que disminuir el financiamiento público sin establecer controles adecuados podría abrir la puerta al uso de recursos de procedencia ilícita, incluidos aquellos provenientes del crimen organizado.
“Reducir los recursos de las instituciones electorales significa debilitar la estructura que garantiza elecciones confiables”, sostuvo la senadora.
La polémica no solo se limita a la oposición. Incluso dentro del bloque político cercano al gobierno existen diferencias respecto a la reforma. Partidos aliados como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México han expresado reservas o críticas hacia la iniciativa, lo que ha generado incertidumbre sobre su viabilidad en el Congreso.
En el caso del PRI, la postura parece clara. Ruiz Sandoval adelantó que su partido mantendrá un rechazo frontal a la propuesta y aseguró que la iniciativa está “condenada al fracaso” debido a la falta de consenso político.
Finalmente, la dirigente priista insistió en que el debate sobre la reforma electoral debe centrarse en fortalecer las instituciones y garantizar la pluralidad política en México. Desde su perspectiva, cualquier modificación al sistema electoral debe realizarse con amplio diálogo entre las fuerzas políticas y con el objetivo de consolidar la democracia, no de concentrar el poder.
“El país necesita instituciones fuertes y un sistema electoral confiable”, concluyó Ruiz Sandoval, reiterando que el PRI continuará defendiendo —según sus palabras— la libertad política y el derecho de la ciudadanía a elecciones competitivas.

