La comunidad deportiva de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se reunió en un emotivo acto para recordar a uno de los personajes más influyentes en la historia del fútbol americano universitario en el país: el histórico entrenador Guillermo Leonardo Lino Velázquez. A un año de su fallecimiento, familiares, exjugadores, autoridades deportivas y miembros de la comunidad universitaria rindieron homenaje a quien dedicó su vida a formar generaciones de atletas y personas dentro y fuera del emparrillado.
El homenaje luctuoso tuvo lugar en el Estadio Universitario Juan Josafat Pichardo Cruz, recinto emblemático del deporte universitario en la ciudad de Toluca, donde durante décadas resonaron las enseñanzas, la disciplina y el espíritu competitivo que caracterizaron al entrenador. La ceremonia fue encabezada por Ricardo Jorge Luis Jiménez López, jefe del Departamento de Fútbol Americano de la UAEMéx y representante de la directora de Cultura Física, María Fernanda Villegas Rodríguez.
En el acto también estuvieron presentes figuras cercanas al legado del entrenador, entre ellas Carolina Paz de Lino, esposa del homenajeado; Eugenio Herrera Vallejo, presidente del Patronato del Equipo de Fútbol Americano Potros Salvajes; Julio Camilo Farfán García, presidente de la Fraternidad del Equipo de Fútbol Americano Potros Salvajes, y José Hugo Salinas Pedroza, jefe del Departamento de Deporte Universitario.
El homenaje fue organizado de manera conjunta por la Dirección de Cultura Física de la universidad, la Fraternidad del Equipo de Fútbol Americano de Potros Salvajes A.C. y el Patronato de Fútbol Americano Potros Salvajes de la UAEMéx, instituciones que reconocen en Leonardo Lino a uno de los pilares históricos de esta disciplina en la institución.
Guillermo Leonardo Lino Velázquez falleció el 5 de marzo de 2025, dejando un profundo vacío en la comunidad deportiva universitaria. Sin embargo, también dejó una herencia invaluable construida a lo largo de décadas de trabajo, compromiso y pasión por el deporte estudiantil.
Durante la ceremonia, Ricardo Jorge Luis Jiménez López ofreció el mensaje institucional, en el que resaltó el impacto que el entrenador tuvo en la formación deportiva y humana de múltiples generaciones de universitarios.

“Nos reunimos para recordar y honrar la memoria de Guillermo Leonardo Lino Velázquez, un hombre que dejó una huella profunda en nuestra institución y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Hablar de Lino es hablar de pasión por el deporte, de compromiso con su universidad y, sobre todo, de amor por las nuevas generaciones”, expresó el directivo ante los asistentes.
En su mensaje, subrayó que para el entrenador el fútbol americano representaba mucho más que una simple competencia deportiva. Para Leonardo Lino, el emparrillado era un espacio de aprendizaje y formación integral.
“Para él, el fútbol americano no era solo un juego; era una escuela de vida, un espacio donde se aprendían valores como la disciplina, el respeto, el trabajo en equipo y la responsabilidad. Con los Potros Salvajes no solo defendió un uniforme: ayudó a construir una identidad, una tradición y un espíritu que sigue vivo en cada jugador que pisa el campo”, destacó.
El legado del entrenador, añadió Jiménez López, trasciende los triunfos deportivos o los resultados en el marcador. Su verdadera aportación fue la formación de seres humanos comprometidos con su entorno y con los valores universitarios.
“Como atleta y como entrenador, dedicó su vida a formar no solo deportistas, sino personas. Su legado no está únicamente en los campeonatos o en los equipos que ayudó a construir, sino en los aprendizajes y valores que sembró en tantas generaciones”, afirmó.
Nacido el 26 de octubre de 1943, Guillermo Leonardo Lino Velázquez es considerado uno de los referentes formativos más importantes del deporte mexiquense y del fútbol americano universitario en México. Su relación con el deporte comenzó desde su etapa como estudiante, cuando practicó diversas disciplinas, entre ellas el atletismo —especialmente en la prueba de salto de longitud—, además de basquetbol y fútbol asociación.
Sin embargo, fue en 1961 cuando encontró el camino que marcaría su vida. Ese año se integró al equipo de fútbol americano de los Potros Salvajes de la UAEMéx, donde inició una trayectoria que con el tiempo lo convertiría en una figura emblemática de la institución y del deporte universitario nacional.
A lo largo de los años, Leonardo Lino se consolidó como uno de los entrenadores más respetados y queridos por jugadores y colegas. Su liderazgo no solo se reflejaba en la estrategia deportiva, sino en la formación de jóvenes comprometidos con la disciplina, el compañerismo y el esfuerzo constante.
Hoy, a un año de su partida, su nombre sigue presente en cada entrenamiento, en cada juego y en cada generación de estudiantes que defienden los colores de los Potros Salvajes. Para muchos de quienes pasaron por sus equipos, el coach Lino no solo fue un entrenador: fue un mentor, un guía y un ejemplo de vida.
El homenaje realizado en el estadio universitario no solo recordó su ausencia, sino que reafirmó que su legado continúa vivo en la identidad deportiva de la Universidad Autónoma del Estado de México, una institución que hoy reconoce en Guillermo Leonardo Lino Velázquez a uno de los arquitectos de su historia en el emparrillado.

