El Pleno del Senado de la República aprobó el proyecto de decreto que reforma el artículo 11 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, para establecer que constituye violencia laboral la percepción de un salario menor por igual trabajo que realiza un hombre dentro de un mismo centro laboral.

El dictamen, que se avaló por 109 votos a favor y ninguno en contra, se envió a la Cámara de Diputados para sus efectos constitucionales.

Al presentar el documento, la senadora Alejandra Berenice Arias Trevilla, de Morena e integrante de la Comisión para la Igualdad de Género, afirmó que la desigualdad salarial no es una simple irregularidad administrativa, sino una manifestación concreta de violencia y discriminación.

Mencionó que esa desigualdad es una violencia silenciosa y normalizada que ocurre todos los días en oficinas, fábricas, comercios y centros de trabajo en el país. “Durante años esa brecha salarial se ha explicado con argumentos que además insensibilizan su raíz estructural”, agregó.

Celebró el respaldo al dictamen, al considerar que el hecho de que una mujer reciba un menor salario por el mismo trabajo que realiza un hombre vulnera su derecho a la igualdad sustantiva, limita su autonomía económica y se perpetúan relaciones de poder que sostienen otras formas de violencia.

Por la Comisión de Estudios Legislativos, el senador de Morena, Pavel Jarero Velázquez, señaló que el dictamen robustece el marco jurídico para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia, particularmente en el ámbito laboral.

“Hoy vivimos tiempos extraordinarios en la vida pública de México, y por primera vez en la historia tenemos al frente del país a una mujer presidenta, lo que representa no solo un hecho histórico, sino expresa una nueva etapa de construcción de derechos en la que la igualdad sea una realidad”, dijo.

Añadió que el principio del dictamen es que a trabajo igual debe corresponder salario igual, que es una premisa que no solo responde a una ética y justicia social, sino a compromisos internacionales asumidos por el Estado mexicano, como el Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo.

Al hablar a favor del dictamen, la senadora del PT, Geovanna Bañuelos de la Torre, lamentó que la promesa de que a trabajo igual salario igual sea una promesa incumplida, sobre todo porque “esa desigualdad es una manifestación profunda de las manifestaciones que han colocado a las mujeres en desventaja laboral durante décadas; este dictamen obedece a la necesidad de un país más justo”.

Sasil de León Villard, senadora de Morena y promovente de la iniciativa de reforma, agradeció el respaldo al dictamen que, indicó, tiene un significado jurídico, social y ético muy profundo, porque detrás de cada diferencia salarial injustificada hay una forma de discriminación que limita el desarrollo de las mujeres y que afecta a sus familias.