Por Rosemarie Valdebenito / CCO Noticias

Toluca, Estado de México. Las finanzas del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) siguen siendo uno de los temas más sensibles para el sistema de seguridad social de los trabajadores del sector público mexiquense. Así lo expresó Francisco Vázquez, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso del Estado de México, quien explicó que actualmente se realizan ajustes y análisis para garantizar la viabilidad del instituto frente al creciente peso de las pensiones.

Durante una conversación sobre el estado financiero del organismo, el legislador reconoció que existe una preocupación generalizada en torno al tema pensionario, considerado el principal desafío estructural del sistema. De acuerdo con lo expuesto, el incremento en el número de jubilaciones y el cambio en las condiciones demográficas han provocado que el modelo financiero del instituto enfrente una presión cada vez mayor.

Vázquez explicó que uno de los problemas centrales radica en el esquema laboral que se genera cuando un trabajador alcanza la jubilación. En muchos casos, al retirarse un servidor público se debe cubrir simultáneamente el pago de su pensión y el salario de la nueva persona que ocupa la plaza, lo que implica una doble carga presupuestal para las instituciones públicas.

“Cuando alguien se jubila, se tienen que pagar dos plazas: la del trabajador que se retira, mediante su pensión, y la del nuevo empleado que entra a ocupar el puesto”, explicó el legislador. Este fenómeno, afirmó, ha contribuido a que el sistema financiero del instituto enfrente un déficit progresivo si no se aplican ajustes estructurales.

Otro factor que incide en la presión financiera es la evolución de la esperanza de vida y las condiciones de retiro. Vázquez recordó que en los primeros años del sistema de seguridad social estatal se establecían edades específicas o un determinado número de años de servicio para acceder a la jubilación. Sin embargo, los cambios demográficos y sociales han modificado la dinámica laboral.

Actualmente, señaló, muchas personas llegan a los 60 años en condiciones físicas y profesionales que les permiten seguir trabajando de manera activa. Esto genera nuevos retos para el diseño de los esquemas pensionarios, ya que el sistema debe adaptarse a una población que vive más años y permanece productiva durante más tiempo.

Además del impacto demográfico, el presidente de la JUCOPO mencionó que históricamente existieron esquemas de afiliación más amplios dentro del instituto, que permitían la incorporación de familiares y otros beneficiarios. Aunque en su momento se buscó ampliar la cobertura de seguridad social, este modelo también incrementó la presión sobre los recursos del sistema.

“Antes incluso podían afiliarse familiares más allá del núcleo directo, lo que generó que el número de derechohabientes creciera considerablemente. No solamente se trata de los trabajadores activos, sino de todas las personas que reciben servicios”, explicó.

A pesar de los desafíos, Vázquez sostuvo que el ISSEMYM continúa operando y cumpliendo con sus funciones, aunque reconoció que es indispensable fortalecer su estructura financiera. Para ello, indicó que actualmente se realizan estudios actuariales que permitan calcular con mayor precisión las necesidades de recursos en el mediano y largo plazo.

Estos análisis, detalló, buscan determinar cuánto capital adicional se requiere para garantizar el pago de pensiones y la prestación de servicios médicos sin trasladar cargas excesivas a los trabajadores o a los municipios.

En este sentido, el legislador subrayó que también existe un problema relacionado con el cumplimiento de obligaciones por parte de algunas administraciones municipales. Según explicó, hay ayuntamientos que no cubren en tiempo y forma sus aportaciones al sistema, lo que afecta directamente la liquidez del instituto.

“Hay municipios que no cumplen con sus obligaciones y eso termina afectando al sistema. Tenemos que decirlo con claridad: cuando no se pagan las cuotas correspondientes, se genera una presión adicional sobre las finanzas del instituto”, afirmó.

Ante este panorama, el Congreso mexiquense analiza diversas propuestas para fortalecer al ISSEMYM. Entre las alternativas se encuentra revisar los esquemas de incorporación y las aportaciones al sistema, así como explorar mecanismos que permitan ampliar la base de financiamiento sin perjudicar a los derechohabientes.

Vázquez insistió en que cualquier reforma deberá construirse con responsabilidad y con base en estudios técnicos, evitando medidas que afecten a los trabajadores del Estado o que trasladen de manera injusta el peso financiero a los municipios.

El objetivo, concluyó, es garantizar que el ISSEMYM siga siendo un pilar de seguridad social para los servidores públicos del Estado de México, asegurando tanto la atención médica como el pago de pensiones para las generaciones actuales y futuras.