En el municipio de Ixtapan de la Sal, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) reunió a académicos, productores y autoridades para reflexionar sobre el futuro del sector mezcalero en la entidad durante la realización del 12° Foro Regional de Agave y Mezcal Mexiquense, titulado “Normatividad y certificación de calidad para la denominación de origen del mezcal”. El encuentro se consolidó como un espacio estratégico de diálogo y análisis sobre los desafíos que enfrenta esta actividad productiva tras la reciente obtención de la denominación de origen para diversas regiones del estado.
El foro congregó a representantes de instituciones públicas, organizaciones productoras y del ámbito académico con el propósito de fortalecer la articulación entre conocimiento científico, experiencia productiva y políticas públicas orientadas al desarrollo regional. Entre las instituciones participantes destacaron el NODESS Desarrollo Regional del Mezcal en el Estado de México, el Ayuntamiento de Ixtapan de la Sal, la Universidad Mexiquense del Bicentenario y el Instituto Mexiquense del Emprendedor.
Durante la jornada se analizaron los retos y oportunidades que representa la denominación de origen del mezcal para quince municipios del sur del Estado de México: Almoloya de Alquisiras, Amatepec, Coatepec Harinas, Ixtapan de la Sal, Luvianos, Malinalco, Ocuilan, Sultepec, Tejupilco, Tenancingo, Tlatlaya, Tonatico, Villa Guerrero, Zacualpan y Zumpahuacán. Este reconocimiento representa una oportunidad histórica para consolidar al mezcal mexiquense como un producto competitivo en el mercado nacional e internacional, pero también implica el compromiso de cumplir estándares de calidad, certificación y sustentabilidad.
En representación de la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, el secretario Académico Francisco Herrera Tapia participó en la inauguración del foro, acompañado por la presidenta municipal de Ixtapan de la Sal, Jessica Rosalío Embriz. Durante su intervención, el funcionario universitario destacó el papel de la universidad pública como un puente entre la generación de conocimiento, el territorio y las necesidades sociales.
Desde la Plaza Maclovia de este municipio, Herrera Tapia señaló que el foro representa una etapa de mayor madurez institucional en la vinculación entre academia y sociedad. En este sentido, subrayó que el desarrollo del sector mezcalero debe sustentarse en tres pilares fundamentales: conocimiento técnico, organización social y responsabilidad ambiental.
“El conocimiento debe servir a la gente. Que el pueblo sirva a la universidad y la universidad al pueblo para construir una formación profesional pertinente y una vinculación social efectiva”, expresó, al reafirmar el compromiso de la institución con la investigación aplicada y con el acompañamiento a los procesos de desarrollo regional.
Por su parte, la directora del Centro Universitario UAEM Tenancingo, Luz María Robles Fernández, destacó que la obtención de la denominación de origen no solo representa un reconocimiento a la calidad del mezcal mexiquense, sino también una responsabilidad compartida entre productores, instituciones y autoridades para consolidar el sector.
Robles Fernández explicó que este distintivo contribuye a fortalecer la actividad económica regional, al mismo tiempo que protege territorios, tradiciones y saberes transmitidos por generaciones de familias dedicadas al cultivo del agave y la producción de mezcal.
La voz de los productores también tuvo presencia en el encuentro. El productor de agave Juan Manuel Olivares Aguilar resaltó que la denominación de origen abre nuevas oportunidades para posicionar al mezcal del Estado de México en los mercados, siempre que se mantenga el compromiso con la calidad y con el respeto al territorio.
Durante su intervención, enfatizó que el crecimiento del sector debe colocar en el centro a las comunidades productoras, a los campesinos, maestros mezcaleros y a las mujeres que sostienen esta tradición cultural y económica.
“El mezcal es México, pero no puede serlo sin los mexicanos. No puede existir sin el campesino, el productor, el maestro mezcalero ni sin las mujeres que son pilar de esta tradición”, señaló, al recordar que el trabajo con el maguey es el resultado de una relación profunda entre la naturaleza y el esfuerzo de familias que han preservado este conocimiento a lo largo del tiempo.

