Francisco Garfias
El operativo en El Álamo (Culiacán), que dejó 11 criminales abatidos, ilustra el abandono definitivo de la política de abrazos, no balazos que alimentó la impunidad y empoderó a los cárteles de la droga.
Ahora son puros balazos y ayer le tocaron a esos 11 integrantes de la facción de Los Mayos del Cártel de Sinaloa. Mónica del Rosario Zambada, hija de El Mayo Zambada, fue “localizada” durante la intervención y entregada posteriormente a sus familiares, al no tener relación con actividades delictivas ni mandamientos legales, según el comunicado de la Secretaría de Marina. Hay también un detenido.
El operativo ilustra que la estrategia del Gabinete de Seguridad ha girado hacia acciones quirúrgicas y de fuerza letal, cuando hay información precisa sobre células armadas. Recordemos que hace menos de un mes –el 28 de febrero pasado—fueron abatidos en Tapalpa, Jalisco, al menos 10 integrantes del CJNG, entre ellos El Mencho, que Estados Unidos consideró el narcotraficante más poderoso del mundo.
Con el cambio de estrategia ya no hemos visto esas escenas vergonzosas de criminales fuertemente armados, trepados las bateas de camionetas, correteando soldados o guardias nacionales. Tampoco se han repetido casos como el de Ovidio Guzmán, capo del Cártel de Sinaloa, liberado por órdenes del expresidente Andrés Manuel López Obrador el 17 de octubre de 2019, durante el Culiacanazo, bajo pretexto de evitar un baño de sangre.
El cambio radical en la estrategia de seguridad tiene relación directa con la presión ejercida por EU, desde que Trump regresó a la Casa Blanca para un segundo mandato, el 20 de enero de 2025. Ha amenazado con aranceles, ya designó a los cárteles de la droga como “organizaciones terroristas”, y amedrenta con intervenciones militares directas para eliminar los cárteles de la droga.
México ha respondido con una ola de capturas y extradiciones (van 92 narcos de alto perfil entregados), cuantiosos decomisos que debilitan a los cárteles, y el abandono de los abrazos a criminales. El cambio ha funcionado, pero mientras no haya un desmantelamiento estructural acompañado de una reducción real de la demanda de drogas en EU, el negocio seguirá y la violencia continuará.
- En este espacio escribimos ayer sobre el regreso de Rosario Robles a la vida política de México. Alejandro Moreno, presidente del PRI, la nombró coordinadora de los llamados “defensores de México” —algo así como los “coordinadores territoriales” de Morena— llamados a ser, 17 de ellos, candidatos a gobernador en las elecciones de 2027. La exjefa de Gobierno de la CDMX subió a su cuenta de X un mensaje de respuesta a lo aquí escrito:
“Asumo con responsabilidad la coordinación de Los Defensores de México. Desde la trinchera ciudadana (ojo) trabajaremos para fortalecer la participación y la defensa del voto, convencida de que la democracia se construye con la suma de muchas voces y voluntades”.
- Ayer se destapó Carlos Puente, coordinador de los diputados del PVEM, como aspirante de la coalición oficialista a la gubernatura de Zacatecas. Dice contar con la experiencia y visión para impulsar cambios de fondo en la entidad.
“Estoy convencido de que puedo verdaderamente cambiarle el rostro y la cara a Zacatecas y lo podemos transformar. Estaré presentando un plan por Zacatecas, de qué hacer, cómo hacerlo y de dónde sacar para hacerlo”, adelantó. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.
“Estoy convencido de que puedo verdaderamente cambiarle el rostro y la cara a Zacatecas y lo podemos transformar. Estaré presentando un plan por Zacatecas, de qué hacer, cómo hacerlo y de dónde sacar para hacerlo”, adelantó.
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