El coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, afirmó que la reforma electoral conocida como “Plan B” presenta inconsistencias de fondo y podría enfrentar un escenario similar al de intentos previos, al señalar que persisten dudas sobre su viabilidad política y legislativa en el Senado de la República.

En atención a medios, el legislador indicó que su bancada esperará la definición de la Junta de Coordinación Política para conocer si el dictamen será discutido en comisiones en el corto plazo o si su análisis se postergará. No obstante, advirtió que el proceso ha mostrado señales de falta de consenso, tanto por el aplazamiento de reuniones como por las diferencias públicas entre las fuerzas políticas que integran la coalición oficialista encabezada por Morena.

Castañeda consideró que la iniciativa “no tiene sustancia” y que varios de los temas que pretende atender podrían resolverse sin necesidad de una reforma constitucional. Explicó que aspectos relacionados con la reducción de gasto en congresos locales o el combate a privilegios pueden ser abordados desde legislaciones locales o secundarias, particularmente en entidades donde Morena cuenta con mayoría, por lo que cuestionó la necesidad de modificar la Constitución para esos fines.

El senador subrayó que el punto más delicado de la propuesta es el relacionado con la figura de revocación de mandato, al advertir que su rediseño podría alterar el equilibrio del sistema democrático. Señaló que empatar este mecanismo con procesos electorales abre la puerta a una mayor intervención del Poder Ejecutivo, lo que —afirmó— contraviene el espíritu original de dicha figura como instrumento de participación ciudadana.

Asimismo, sostuvo que la iniciativa contiene errores técnicos y contradicciones, entre ellos posibles afectaciones a la paridad de género y deficiencias en el cálculo del impacto que tendría la modificación del artículo 115 constitucional en la integración de ayuntamientos. Indicó que, incluso en su exposición de motivos, el proyecto presenta inconsistencias que debilitan su sustento argumentativo.

En el plano político, el legislador señaló que las dificultades para avanzar en la reforma responden más a un problema de correlación de fuerzas que a cuestiones de técnica legislativa. Afirmó que existen resistencias tanto al interior de Morena como entre sus aliados, particularmente en el Partido del Trabajo, cuya postura —dijo— ha sido consistente en torno a los riesgos que implica la iniciativa.

Castañeda adelantó que, de mantenerse el contenido actual, la bancada de Movimiento Ciudadano votará en contra de la reforma y garantizará la presencia de sus legisladores en la sesión correspondiente. Añadió que su grupo parlamentario se mantiene en sesión permanente para atender la discusión, independientemente de las fechas en que se convoque.

Finalmente, el senador expresó preocupaciones sobre el contexto institucional rumbo a los próximos procesos electorales, al cuestionar decisiones recientes del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, las cuales —señaló— afectan la percepción de legitimidad del órgano jurisdiccional. En este sentido, advirtió que el país enfrenta un escenario complejo en materia político-electoral, que requiere certidumbre y fortalecimiento institucional.