El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, afirmó que su bancada votará en contra del denominado “Plan B” en materia electoral, al considerar que representa un intento del partido en el poder por controlar el sistema democrático del país. En entrevista con medios en el Senado de la República, el legislador sostuvo que la postura del grupo parlamentario es firme y no habrá ausencias al momento de la votación, tanto en comisiones como en el pleno.

Añorve Baños señaló que la discusión de la reforma ha sido pospuesta bajo distintos argumentos, lo que calificó como una estrategia para ganar tiempo y buscar acuerdos de última hora. No obstante, subrayó que los senadores priistas se mantendrán en la Ciudad de México para participar en el debate legislativo y reiteró que su voto será en contra de lo que calificó como un “plan con maña”, al que también se refirió como “Plan Maduro”, al advertir riesgos de concentración de poder en manos del partido gobernante, Morena.

El legislador acusó que la propuesta busca influir en los procesos electorales al permitir, según su interpretación, una mayor injerencia del Ejecutivo federal. En ese sentido, cuestionó la posibilidad de que la titular del Ejecutivo participe en procesos electorales, lo que —dijo— podría traducirse en el uso de recursos públicos para favorecer a su partido. Asimismo, afirmó que el objetivo de la reforma sería asegurar ventajas políticas rumbo a los comicios de 2027 y consolidar una mayoría prolongada hacia 2030.

Durante la entrevista, el senador también vinculó la discusión de la reforma con otros temas que, aseguró, han sido desplazados de la agenda pública, como presuntos casos de corrupción, investigaciones relacionadas con el llamado “huachicol fiscal” y accidentes en proyectos de infraestructura. De igual forma, criticó la situación económica del país, señalando el incremento en precios de combustibles y productos básicos, así como el nivel de inflación, en contraste —dijo— con compromisos previos del gobierno federal.

Añorve Baños sostuvo que la iniciativa electoral contiene inconsistencias técnicas y constitucionales, particularmente en lo referente a la integración de ayuntamientos. Explicó que, de aprobarse en sus términos, se obligaría a modificar la composición de cabildos en numerosos municipios del país, lo que implicaría la creación de nuevos cargos sin claridad en el impacto presupuestal, contradiciendo —afirmó— el discurso de austeridad promovido por la mayoría legislativa.

En el plano político, el senador consideró que la reforma también tendría implicaciones para los partidos aliados de Morena, como el Partido del Trabajo y el Partido Verde, al advertir que podrían verse reducidos en su peso electoral. No obstante, señaló que respeta la vida interna de cada fuerza política, aunque insistió en que existe conciencia entre algunos de sus integrantes sobre los efectos de la propuesta.

Finalmente, el legislador reiteró que el PRI se mantendrá como una “oposición responsable” y que dará el debate en todas las instancias legislativas correspondientes. Indicó que será en los próximos días cuando se defina el calendario para la discusión en comisiones unidas y su eventual votación en el pleno, en medio de un clima político marcado por la confrontación entre oficialismo y oposición en torno al futuro del sistema electoral mexicano.