Un fármaco ampliamente utilizado en medicina ha recibido una nueva indicación para tratar el infarto cerebral, una de las principales causas de muerte y discapacidad a nivel mundial. Se trata de la tenecteplasa, un medicamento que puede administrarse en apenas un minuto para ayudar a restablecer el flujo sanguíneo en el cerebro.

La reciente aprobación por parte de autoridades regulatorias abre la posibilidad de contar con una alternativa más rápida en una emergencia donde el tiempo es crucial. Este tratamiento está dirigido a pacientes que llegan oportunamente a urgencias y cumplen con criterios clínicos específicos.

Una urgencia donde cada minuto importa

El infarto cerebral ocurre cuando un coágulo bloquea una arteria, impidiendo que la sangre llegue a ciertas áreas del cerebro. Esto puede provocar la pérdida de funciones como el habla o el movimiento.

Las cifras reflejan la magnitud del problema:

Una de cada cuatro personas puede sufrir un ictus a lo largo de su vida. Es la segunda causa de muerte y la principal causa de discapacidad global. Sin tratamiento, hasta el 75% de los pacientes puede quedar con secuelas moderadas o graves.

En las primeras horas, aún existe tejido cerebral que puede salvarse si se restablece la circulación, lo que hace fundamental actuar con rapidez.

Cómo funciona el medicamento

Los trombolíticos como la tenecteplasa actúan directamente sobre el coágulo que bloquea la arteria, descomponiéndolo para permitir que la sangre vuelva a fluir. Si se administra dentro de una ventana de aproximadamente 4.5 horas desde el inicio de los síntomas, puede favorecer la recuperación de funciones neurológicas.

Una diferencia clave en la administración

Durante años, el tratamiento estándar ha sido la alteplasa, que requiere una aplicación en dos fases: un bolo inicial seguido de una infusión intravenosa durante una hora.

En contraste, la tenecteplasa se administra en una sola dosis en bolo que dura alrededor de un minuto. Esto simplifica el proceso, reduce tiempos y facilita su uso en situaciones de emergencia o durante traslados.

Eficacia y seguridad

La evidencia clínica indica que ambos fármacos tienen una eficacia comparable en el tratamiento del infarto cerebral. También comparten un perfil de seguridad similar, con un riesgo de hemorragia cerebral grave cercano al 6%.

¿Quiénes pueden recibirlo?

No todos los pacientes son candidatos a este tratamiento. Para aplicar trombólisis intravenosa se requiere:

Diagnóstico confirmado de infarto cerebral agudo Inicio reciente de los síntomas dentro de la ventana terapéutica Estudios de imagen que descarten hemorragia Ausencia de contraindicaciones médicas

Uso en México

Aunque la tenecteplasa ya se utilizaba para tratar infartos cardíacos, ahora puede emplearse también en eventos cerebrales con una dosis ajustada. Se espera que su disponibilidad en hospitales facilite una atención más rápida y eficiente en los servicios de urgencias.

En conjunto, este avance representa una mejora importante en el manejo del infarto cerebral, donde reducir tiempos puede marcar la diferencia entre la recuperación y la discapacidad permanente.