La COFEPRIS encendió las alarmas al emitir una serie de advertencias sanitarias sobre insumos, productos y servicios que representan un riesgo directo para la población, destacando particularmente la circulación de medicamentos robados del laboratorio Novartis, así como la comercialización irregular de productos como Lipodrene e Infinitam 50 mg. La autoridad sanitaria subrayó que estos insumos no cuentan con garantía de seguridad, calidad ni eficacia, lo que coloca en situación de vulnerabilidad a quienes los consumen.
El caso de los medicamentos robados reviste especial gravedad, ya que al salir del canal legal de distribución se pierde totalmente el control sobre su almacenamiento, manejo y autenticidad. Esto abre la puerta a que productos caducos, alterados o incluso falsificados lleguen al mercado negro y sean adquiridos por pacientes sin conocimiento del riesgo. A ello se suma la presencia de suplementos y fármacos como Lipodrene e Infinitam 50 mg, cuya venta irregular y promoción sin respaldo sanitario pueden derivar en efectos adversos severos, particularmente en personas con condiciones médicas preexistentes.
La COFEPRIS advirtió que este tipo de prácticas no es aislado, sino parte de un problema estructural que involucra redes de distribución ilegal, vacíos de supervisión y un mercado que crece al amparo de la desinformación. Por ello, hizo un llamado urgente a la población a evitar la compra de medicamentos fuera de establecimientos autorizados y a verificar siempre su procedencia. La autoridad reiteró que el consumo de estos productos no solo pone en riesgo la salud individual, sino que también debilita el sistema sanitario al permitir la proliferación de insumos sin control ni regulación.

