Ciudad de México
01/04/2026
El derrame de crudo en el Golfo de México ha generado daños colaterales que impactan directamente al medio ambiente y a la economía turística de las entidades donde se ha generado el daño ecológico.
El PRI de la Ciudad de México expuso que registros de la Marina, reportes de organizaciones como Greenpeace e investigaciones periodísticas documentaron la presencia de crudo desde inicios de febrero, que se extendió a lo largo de entre 500 y 600 kilómetros de costa, afectando principalmente a Veracruz y Tabasco, con impactos directos en playas, pesca y turismo, sin una respuesta oportuna, por parte de las autoridades, para mitigar el impacto provocado.
Los Informes de la Marina refieren que un buque detectado en la Sonda de Campeche navegaba con el Sistema de Identificación Automática apagado, patrón que coincide con prácticas asociadas al robo de combustibles.
Se han planteado distintas hipótesis sin una conclusión firme, lo que refleja falta de control, prevención y protocolos ante este tipo de emergencias.
Se trata de un problema estructural en el sector energético.
No es un hecho aislado, sino parte de un patrón de incidentes que evidencian riesgos crecientes en el sector; es consecuencia de malas decisiones en política energética.
Mientras se han priorizado proyectos emblemáticos, se ha descuidado el mantenimiento y la seguridad operativa, aumentando la probabilidad de accidentes con consecuencias graves.
En el PRI capitalino exigimos actuar con responsabilidad e inmediatez para atender de manera urgente este derrame, esclarecer los hechos y asumir, quien corresponda, la responsabilidad ante un daño ambiental y económico de las familias mexicanas que podría ser irreversible.

