El Presidente Donald Trump despidió hoy a la Fiscal General de Estados Unidos (EU), Pam Bondi, después de meses de filtraciones en la prensa sobre su descontento con la gestión de los archivos de Epstein, el mayor escándalo que lo presiona desde que puso un pie en la Casa Blanca. Todd Blanche, Subprocurador General y antiguo abogado personal de Trump, asumirá el cargo.
«Queremos mucho a Pam, y pronto asumirá un nuevo cargo muy necesario e importante en el sector privado, cuya fecha se anunciará próximamente. Nuestro Fiscal General Adjunto, Todd Blanche, un jurista muy talentoso y respetado, asumirá el cargo de Fiscal General Interino. ¡Gracias por su atención a este asunto!», publico el Presidente de Estados Unidos en Truth Social.
Trump destituyó a la Fiscal General a medida que se profundizaba su frustración con su desempeño laboral. Bondi se convierte en la segunda miembro del gabinete en perder su puesto en las últimas semanas, después de que Trump despidiera a Kristi Noem, la Secretaria de Seguridad Nacional, el mes pasado.
“El cese de Bondi, de 60 años, pone fin a un turbulento mandato de 14 meses en el que intentó desesperadamente apaciguar a un jefe que exigía el control absoluto del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) a para llevar a cabo investigaciones con motivaciones políticas contra los objetivos que él eligiera, incluso cuando los fiscales advirtieron que no había pruebas para hacerlo. Bondi renunció a gran parte de la independencia histórica del Departamento y supervisó el éxodo de funcionarios de carrera experimentados, dejando a las unidades de corrupción pública y seguridad nacional del Departamento, junto con muchas fiscalías federales locales, debilitadas y desmoralizadas”, dice hoy The New York Times.
Trump estaba molesto “por la incapacidad de Bondi para lograr la acusación formal de personas a las que se refirió como ‘escoria’ durante un discurso pronunciado en el Gran Salón del Departamento hace aproximadamente un año. El apoyo del Presidente a Bondi se ha ido erosionando progresivamente desde el verano pasado, cuando sus tropiezos iniciales en la gestión de la publicación de los archivos de Epstein le supusieron un lastre político entre un sector de sus seguidores. También se ha quejado de sus deficiencias como comunicadora y presentadora televisiva, un papel que, según él, se ajustaba a sus talentos”, agrega el diario.
Fuente: agencias

