El turismo cultural en México atraviesa un momento de consolidación y crecimiento sostenido, impulsado por el creciente interés tanto de visitantes nacionales como internacionales en el vasto patrimonio histórico del país. Así lo destacó la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, al informar que durante el primer bimestre de 2026 los museos y zonas arqueológicas registraron una afluencia conjunta de 3.87 millones de visitantes, lo que representa un incremento del 4.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
Este aumento, explicó la titular de la Secretaría de Turismo, no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de una tendencia creciente: el redescubrimiento del patrimonio cultural como uno de los principales motores de atracción turística. “El crecimiento en la afluencia confirma que el turismo cultural es un motor clave para las economías locales”, subrayó, enfatizando el impacto positivo que esta actividad genera en comunidades, guías, artesanos y prestadores de servicios.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los museos del país registraron un notable dinamismo durante enero y febrero de este año, al recibir 2.2 millones de visitantes, lo que representó un incremento de 16.2 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento resulta especialmente significativo en un contexto global donde la recuperación del turismo aún enfrenta desafíos en diversos destinos.
Un dato relevante es que el 87 por ciento de los visitantes a museos fueron nacionales, lo que evidencia un renovado interés de los propios mexicanos por explorar y reconectar con su historia. El 13 por ciento restante correspondió a visitantes internacionales, quienes continúan encontrando en México un destino cultural de primer nivel.
Entre los recintos más concurridos destacan el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de Historia (Castillo de Chapultepec) y el Museo del Templo Mayor, que en conjunto concentraron 1.6 millones de visitas. Estos espacios no solo albergan piezas emblemáticas de la historia nacional, sino que también ofrecen experiencias inmersivas que conectan al visitante con las raíces culturales del país.
En paralelo, las zonas arqueológicas también mostraron cifras robustas, con la llegada de 1.7 millones de personas. En este rubro, el perfil del visitante presenta una composición más equilibrada: 58 por ciento nacional y 42 por ciento internacional, lo que reafirma el atractivo global de los vestigios prehispánicos de México.
Sitios emblemáticos como Chichén Itzá, Teotihuacán —incluyendo su museo de sitio— y Tulum se posicionaron como los destinos con mayor afluencia durante el periodo analizado, al sumar más de 840 mil visitantes. Estos lugares no solo destacan por su valor histórico, sino también por su capacidad de ofrecer experiencias únicas que combinan naturaleza, arquitectura y legado ancestral.
El contexto del periodo vacacional de Semana Santa añade un elemento clave a esta tendencia. Durante estas fechas, los museos se transforman en espacios de encuentro intergeneracional, donde familias, niñas y niños tienen la oportunidad de aprender y asombrarse con la riqueza cultural del país. Más allá de simples espacios de exhibición, estos recintos se consolidan como centros de experiencia y conocimiento.
Especialistas en turismo coinciden en que este auge responde a un cambio en las preferencias de los viajeros, quienes buscan experiencias más significativas y auténticas. En este sentido, México se posiciona como un referente global gracias a la diversidad de su oferta cultural, que abarca desde civilizaciones prehispánicas hasta expresiones contemporáneas.
“Más allá de las cifras, lo que observamos es una tendencia sostenida”, concluyó Rodríguez Zamora. “El interés por la cultura mexicana sigue creciendo y se fortalece como una de las principales razones para viajar por el país”.

