El Reino Unido podría estar acercándose a una crisis financiera en medio del impacto de las tensiones en Oriente Medio, que ya comienzan a reflejarse en la economía doméstica y en la capacidad de gasto de los hogares, de acuerdo con advertencias de autoridades financieras.

El Banco de Inglaterra informó que cerca de un millón de personas adicionales enfrentan mayores pagos hipotecarios tras el incremento de las tasas de interés, lo que ha comenzado a presionar el ingreso disponible de las familias y a generar un entorno de mayor vulnerabilidad financiera.

Las proyecciones del organismo indican que alrededor de 5.2 millones de prestatarios verán incrementados sus pagos hacia 2028, una cifra superior a los 3.9 millones estimados antes del inicio del conflicto en Oriente Medio, lo que evidencia el deterioro en las condiciones económicas previstas.

El Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra advirtió que el conflicto ha intensificado la volatilidad económica global, afectando el crecimiento y elevando la inflación, factores que inciden directamente en el costo del crédito y en la estabilidad financiera.

Asimismo, el organismo señaló que el aumento en el costo de la deuda pública, junto con la creciente volatilidad en los mercados financieros, podría limitar la capacidad del gobierno para responder de manera efectiva ante futuras crisis, lo que añade presión a un panorama económico ya desafiante.