La Asociación Nacional de Transportistas, a través de su representante, la licenciada Jeannet Chumacero, lanzó un posicionamiento frontal y sin matices contra el Gobierno de México, tras el comunicado emitido por la Secretaría de Gobernación en el que se afirma que no existen razones para las movilizaciones del sector, postura que calificaron como irresponsable, insensible y completamente alejada de la realidad que enfrentan diariamente miles de operadores en el país.

En representación de la agrupación que encabeza David Esteves Gamboa, se rechazó de manera categórica la narrativa oficial, al señalar que negar las causas del descontento equivale a ignorar una crisis marcada por asesinatos, asaltos, desapariciones, robo de unidades y pérdidas millonarias, sin que exista —afirman— una respuesta efectiva por parte de las autoridades. Cuestionaron directamente al gobierno al exigir explicaciones sobre el abandono en el que, aseguran, se encuentra el llamado “hombre-camión”, obligado a trabajar bajo riesgo constante para sostener la economía nacional.

El pronunciamiento advierte que el mensaje de Gobernación no solo minimiza la problemática, sino que la niega abiertamente, lo que consideran una ofensa directa a las víctimas de la violencia en carreteras y a sus familias, quienes —subrayan— tampoco han recibido respaldo institucional. En esa línea, descalificaron las mesas de diálogo promovidas por el gobierno, a las que acusaron de ser ejercicios de simulación sin resultados reales, donde no se escucha al sector ni se atienden de fondo sus demandas.

Los transportistas sostienen que el gobierno busca desacreditar una movilización legítima en lugar de asumir su responsabilidad frente a una crisis de seguridad que, aseguran, sigue cobrando vidas. Advirtieron que tanto el campo como el transporte están siendo relegados, ignorados y excluidos de las decisiones que impactan directamente su operación, por lo que insistieron en que las razones para protestar no solo existen, sino que son evidentes y urgentes.

Asimismo, señalaron que el hartazgo del sector responde a años de promesas incumplidas, discursos vacíos y estrategias fallidas que no han garantizado ni siquiera lo más básico: la vida y la seguridad de quienes transitan por las carreteras del país, no solo transportistas, sino millones de ciudadanos.

Finalmente, responsabilizaron al Gobierno de México de cualquier consecuencia derivada de la falta de atención a esta problemática, al tiempo que confirmaron que el paro nacional convocado para este 6 de abril se mantiene firme, al considerar que no se trata de una opción, sino de una necesidad. “No vamos a callar ante la indiferencia, no vamos a retroceder ante la simulación y no vamos a aceptar que se nos diga que no hay motivos cuando los motivos están escritos con sangre en las carreteras de nuestro país”, sentenciaron.