La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que México no puede ni debe consolidarse como un referente internacional en materia de desapariciones, al subrayar que la crisis que enfrenta el país en este rubro es profunda, persistente y no puede ser ignorada, minimizada ni descalificada por las autoridades.

Durante una conferencia de prensa en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la legisladora sostuvo que la reciente decisión del Comité contra la Desaparición Forzada de solicitar a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas abordar con carácter urgente la situación de desapariciones forzadas en México, representa una oportunidad para que el país fortalezca su respuesta institucional mediante mecanismos internacionales eficaces.

En este sentido, enfatizó que dicho escenario permitiría a México acceder a cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada, elementos que consideró fundamentales para enfrentar una problemática que ha rebasado las capacidades actuales del Estado.

López Rabadán señaló que existe una alta responsabilidad por parte de las autoridades para investigar con eficacia, prevenir estos delitos, sancionar a los responsables y garantizar una atención digna a las víctimas y sus familias. Por ello, insistió en la necesidad de reconocer la magnitud de la crisis y asumir este llamado internacional como una vía para avanzar hacia su solución.

La legisladora recordó que México forma parte de diversos mecanismos internacionales en materia de derechos humanos, los cuales tienen como propósito señalar, evaluar y corregir fallas estructurales. En ese contexto, calificó como especialmente delicado que instancias de la ONU hayan advertido indicios de que en el país se cometen desapariciones que podrían constituir crímenes de lesa humanidad, al registrarse de forma generalizada o sistemática contra la población civil.

Asimismo, subrayó la importancia de garantizar investigaciones claras, exhaustivas y técnicamente sólidas que permitan a las familias acceder a la verdad, la justicia, la reparación del daño y garantías de no repetición.

De acuerdo con los datos expuestos, actualmente más de 132 mil personas se encuentran desaparecidas en México, existen alrededor de 72 mil restos humanos sin identificar y se han localizado más de 4 mil 500 fosas clandestinas, cifras que, dijo, reflejan la gravedad del problema.

Frente a esta realidad, reconoció la labor de las familias y colectivos de búsqueda, particularmente de las madres buscadoras, quienes —ante la falta de resultados institucionales— han asumido tareas que corresponden al Estado.

Finalmente, hizo un llamado urgente a erradicar la impunidad y a fortalecer las capacidades forenses del país, al advertir que detrás de cada caso hay vidas, familias e historias que continúan en espera de respuestas, por lo que México requiere avanzar con determinación hacia la verdad y la justicia.