La economía mexicana mostró un menor dinamismo en el comienzo de 2026, debido a que el gasto que hicieron las empresas y los hogares en bienes, servicios e inversión –la llamada demanda doméstica– se contrajo en enero, revelaron cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“El panorama del consumo e inversión en México a principios de 2026 refleja un entorno de debilidad interna y dependencia de componentes externos. Este balance apunta a un 2026 de cautela, en el que el crecimiento seguirá dependiendo de factores externos, ya que sin un repunte claro en el gasto de los hogares locales, ni en la formación de capital productivo por parte de las empresas, el motor interno se mantiene vulnerable”, aseveró Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex.

La inversión en instalaciones, maquinaria y equipo en México, que produce bienes y servicios, se contrajo 1.1 por ciento en enero, respecto a diciembre, afectada por la debilidad de todos sus componentes: construcción, maquinaria y equipo, tanto nacional como importada.

También con cifras desestacionalizadas, para hacer más comparables los periodos por efecto de calendario, el Indicador Mensual de la Inversión Fija Bruta (FBCF), que representa el valor de los bienes duraderos adquiridos por las unidades de producción, presentó una caída anual de 2.2 por ciento.

La inversión fija fue perjudicada principalmente por el retroceso en la construcción, que cedió 0.8 por ciento en enero, mientras en su lectura anual subió 3.8.

La facturación de maquinaria y equipo declinó 1.1 por ciento mensual, por el registro negativo en el componente nacional (1.6). En maquinaria y equipo importado cayó 0.2 por ciento.

A tasa anual y con cifras originales (que no corrige el efecto calendario), la inversión fija se contrajo 3.3 por ciento en enero del año, arrastrada por el desplome de 9.8 por ciento en el gasto en maquinaria y equipo, principalmente en los que son de producción nacional.

Ciclo vulnerable

El consumo privado en México, la forma más amplia de medir el gasto de las familias, bajó 1.6 por ciento mensual en enero de 2026, su peor retroceso desde 2009, lo que generó una desaceleración en su medición anual, a 2.7 por ciento, pero aún soportado por los bienes importados. Y se explicó por la disminución de 0.7 en el consumo de bienes y servicios nacionales, así como por un retroceso de 6.8 por ciento en compras de bienes importados, que coincide con la entrada en vigor de una serie de nuevos aranceles.

En tanto, el facturación de bienes nacionales se estancó en enero frente al mismo mes de 2025, mientras la contratación de servicios nacionales mostró un ligero crecimiento de 0.8 por ciento. Los bienes importados siguen apoyando el comportamiento anual, con un crecimiento de 12.2 respecto a enero de 2025, indicó Inegi.

Con cifras originales, sin un efecto de calendario, el gasto privado registró un crecimiento de 1.5 por ciento, impulsado principalmente por los bienes importados (8.7 anual) y los no duraderos (16.5), mientras la adquisición de bienes nacionales presentó un descenso anual de 0.3 por ciento en enero.